BALONMANO
El efecto Lamariano funciona
El meta vasco activó a un Ademar que amenazaba con diluirse. Los leoneses tenían en su mano ganar al Granollers pero fallaron el último ataque a falta de quince segundos y tuvieron que firmar tablas.
Yeray Lamariano, que debutó ayer con el Ademar tras su fichaje relámpago, en una acción espectacular donde le detiene a Cañellas un balón a bocajarro.
El Granollers volvió a salir vivo del Palacio. El Abanca Ademar lo tuvo ayer más cerca que nunca esta temporada donde nunca ha sido capaz de ganar a los catalanes en los cuatro enfrentamientos repartidos entre la liga, la Copa Asobal y la Copa del Rey. Fue por detrás durante muchos minutos pero mantuvo la fe, e impulsado por un Lamariano que dio bastante más consistencia a la portería, tuvo un ataque para ganar a falta de quince segundos pero la conexión entre Vega y Piñeiro no funcionó y se perdió el balón. Por suerte, el Granollers no aprovechó tampoco su último ataque y el marcador se quedó en tablas: 33-33. Un punto que vale su peso en oro en el camino que marca el camino en dirección a Europa.
Pero, al margen de lo estrictamente deportivo, el choque de ayer se movió en el terreno de las emociones. Y esas volvieron a percibirse en el Palacio cuando saltó a la pista el portero Yeray Lamariano; hijo pródigo del ademarismo que ha vuelto ahora al club del que salió en el 2007 por la lesión de Llamazares.
Baste un dato. Su salida permitió un parcial de 8-2 que metió otra vez en la pelea a un Ademar que estaba diluyendo. Y no sólo eso, la reacción del equipo hizo vibrar a la grada como hacía tiempo que no se escuchaba.
El equipo leonés arrancó con Biosca en la portería y Almeida y Mikel defendiendo en el centro. El Granollers planteó una mixta muy pegajosa sobre Joao. Al equipo se le nota ansioso. Falla la defensa y hay más fallos de los habituales en el ataque. El Granollers se pone arriba con 2-4 y Gordo pide su primer tiempo muerto. Apenas han pasado seis minutos de partido. El central Del Arco desde los nueve metros martiriza la meta leonesa con tres tantos casi seguidos. Los mismos que un Joao Silva a cuyas acciones eléctricas se agarra el equipo leonés. El run run en la grada se deja sentir. La renta del Granollers sube: 6-10 en el minuto trece.
En ese momento sale Lamariano. Para las dos primeras que le llegan y en la jugada siguiente Vejin y Kristensen al contraataque reducen la desventaja para alboroto de una grada que empieza a reaccionar. Siguen los cambios, Piñeiro releva a un Almeida fallón en el pivote.
El equipo mejora, el ataque del Granollers se oscurece y su técnico pide tiempo muerto. Pequeños detalles pero indiciarios de que hay otro equipo en pista, con más empaque. El Ademar galopa. Y precisamente una galopada de Carrillo tras corte en defensa pone el 11-12 en el marcador en el minuto veinte. Hacía muchos minutos que el equipo leonés no soplaba en la nuca de los catalanes. Carrillo está desatado, dos contras más y el extremo leonés suma su quinto tanto para poner al Ademar por arriba por primera vez: 13-12 Lamariano sigue parando. Carrillo de nuevo: 14-12. El parcial es de 8-2. Pero el Ademar baja de intensidad atrás y permite una reacción del Granollers para llegar empatados a 18 al final de la primera mitad.
La segunda parte arranca con un intercambio frenético en ambas porterías. El Granollers mantiene su 5-1 mixta y el Ademar se pone también en 5-1 en busca de soluciones cuando los catalanes abren brecha: 21-24. Toca remar y la segunda exclusión de Almeida no ayuda. El Granollers aguanta unas rentas mínimas con un Ademar acechante. Joao, Carrillo, Vega y Vejin tiran del carro. Y un zurdazo del serbio pone de nuevo las tablas en el marcador. Con empate a 32 Lamariano para un balón crucial. Carrillo de penalti da otra ventaja agónica a los leoneses pero Del Arco responde. La grada grita «¡A por ellos!». Gordo pide tiempo a falta de 15 segundos y Vega no puede conectar con Piñeiro. El Granollers tiene cinco segundos pero la defensa individual del Ademar le maniata y el golpe franco final lo para Yeray.