El presidente del Mirandés acusa a Pablo Infante de intentar dividir a la afición
Sin aviso previo, el presidente de CD Mirandés, Alfredo de Miguel, compareció ayer en la sala de prensa de Anduva para hablar de la marcha de Pablo Infante el pasado verano. Tras nueve temporadas en el conjunto rojillo, el mediocampista dejaba la entidad y recalaba en la SD Ponferradina, decisión que generó cierta controversia y división de opiniones entre los aficionados mirandesistas. El dirigente responsabilizó de la salida al propio jugador y citó el componente económico como decisivo: «Quiero dejar las cosas claras y Pablo se fue porque quería mejorar económicamente. El club hizo un esfuerzo enorme por renovarle tras consumarse el descenso de categoría. Tres altos cargos mantuvieron una reunión con el jugador en su residencia de vacaciones, pero no podíamos ofrecerle las condiciones que él pretendía porque era imposible llegar a las cifras que podía manejar en Segunda División A».
De Miguel no cuestionó el intento de mejorar del jugador burgalés, pero sí dijo estar dolido por las explicaciones que dio Pablo Infante cuando se fue: «El sabía perfectamente a qué equipo se iba a ir. De hecho, lo anunció poco después y estas cosas no se hacen tan rápido; se fue porque tenía claro dónde iba a jugar».
El presidente incluso acusó al punta de querer dividir a la afición y calentar el partido con las manifestaciones realizadas en los últimos días. «Pido a los seguidores rojillos la mayor unión y vehemencia a la hora de apoyar al equipo para ganar un partido crucial. Quiero aclarar que en la Ponferradina no tenemos ningún enemigo al margen de lo deportivo», apuntó de Miguel.
En materia deportiva la duda está en el interior derecho con la posibilidad de que juegue Pedro Martín o Jordi Pablo.