León se convierte en una fiesta del fútbol con la victoria de La Roja
El buen ambiente que reinó durante toda la jornada y en especial durante la disputa del partido sólo se vio empañado por los pitos que nuevamente volvieron a recaer en Piqué
Un aficionado y su hijo apoya a La Roja en el Reino de León
La ciudad de León respondió a la llamada de la selección española de fútbol, que esta noche disputó ante Costa Rica un encuentro amistoso en el estadio 'Reino de León' de la capital leonesa que finalizó con un marcador de dos goles a uno. Durante toda la jornada el ambiente se dejó sentir por las calles de la ciudad, sobre todo en las horas previas al partido, donde eran muchos los ciudadanos que se dejaban ver ataviados con bufandas y camisetas del combinado nacional.
El punto álgido llegó en los instantes previos al inicio del partido, cuando la grada del recinto deportivo, raramente acostumbrada a recibir tal cantidad de público, empezó a llenarse hasta registrar el lleno que se había anunciado en los días previos cuando se colgó el cartel de no hay entradas en las taquillas. El 'speaker' entró en escena unos minutos antes de que los jugadores saltaran al campo y los fue presentando uno por uno, tanto a los titulares como a los suplentes, lo que permitió comprobar nuevamente que Iker Casillas y Sergio Ramos son los que cuentan mayor simpatía por parte de la afición, mientras que Piqué volvió a escuchar los pitos del público, aunque en esta ocasión, y al contrario de lo que ocurrió en el entrenamiento del miércoles, se combinaron con algunos aplausos.
Apenas habían pasado cuatro minutos cuando Costa Rica se adelantó en el marcador con un gol de Venegas, que dejó frío al estadio. Pero tan solo dos minutos más tarde Paco Alcácer empató, y pese al juego algo espeso de la selección española y el buen posicionamiento de Costa Rica, Cesc Fábregas adelantó a la selección española, momento en el que el estadio empezó a hacer la ola a las órdenes del mítico Manolo el del Bombo e incluso de Magín, su homólogo leonés.
Recién iniciado el segundo tiempo, el público del Reino de León coreó tímidamente el nombre de Piqué, aunque los aficionados rápido se centraron en lo que estaba ocurriendo en el césped con una clarísima ocasión de cabeza de Sergio Ramos y diez minutos más tarde otra ocasión del jugador sevillano, que fue sustituido por Piqué, el primero con una fuerte ovación y el segundo de nuevo con una fortísima pitada que se repitió en cada ocasión en la que el central del Barcelona tocaba el balón.
El guión del partido fue el establecido en estas grandes ocasiones en las que la selección española juega en cualquier ciudad del territorio nacional: buen ambiente, mucho colorido, ganas de ver a los mejores jugadores españoles y, sobre todo, muchas ganas de repetir estas grandes citas deportivas que dan vida a la ciudad, se convierten en encuentros familiares y de reunión de amigos y en un recuerdo difícil de olvidar.