Paraguay se cruza en el camino de una Argentina que necesita el título
Argentina y Paraguay, dos selecciones opuestas en estilo de juego, vuelven a medirse en la Copa América tras haberlo hecho en la fase de grupos, aunque esta vez con un objetivo más atractivo: clasificarse para la final del 4 de julio en Santiago.
En la fría Concepción, al sur de país, la Albiceleste de la posesión y el toque ansía sellar su pase a la final del sábado para romper los veintidós años que lleva sin conseguir un gran título, mientras que la aguerrida y tenaz Paraguay busca regresar a la final de la Copa América, como hizo en la edición del 2011.
Ambas selecciones se encuentran de nuevo en el torneo, diecisiete días después de haberse enfrentado por primera vez.
En el debut de ambas en el Grupo B, el pasado día 13 en La Serena, empataron a dos goles en un desafío en el que los guaraníes nivelaron en la segunda parte dos tantos de desventaja.
Hoy, los técnicos argentinos Gerardo ‘Tata’ Martino y Ramón Díaz, seleccionadores de la Albiceleste y la Albirroja, respectivamente, estarán también atentos al capítulo disciplinario para que ninguno de sus jugadores se pierda la gran final.
Si Lionel Messi, Sergio Agüero y Javier Mascherano, por parte de Argentina, y Bruno Valdez, Pablo Aguilar y Osvaldo Martínez, por Paraguay, ven una amarilla, se quedarán fuera de la decisión de Santiago.
Otro aliciente será ver de nuevo a Martino medirse a Paraguay, el combinado que dirigió entre el 2006 y el 2011 y al que llevó a los cuartos de final del mundial del 2010 y al subcampeonato de la Copa América del 2011.
La favorita sobre el papel es Argentina, que afronta el duelo de en su mejor momento de juego, como demostró ante Colombia en los cuartos de final de Viña del Mar.
Sin embargo, el caudal de fútbol que genera aún carece de pegada, a pesar de su nómina de excelentes delanteros, y, ante los colombianos tuvo que llegar a los penaltis para poder eliminarlos.
Esa falta de efectividad se refleja nítidamente en los números con cuatro goles en otros tantos encuentros, dos de Agüero, uno de Messi, de penalti, y otro de Higuaín.