agresiones sexuales en la tercera división
Registran el piso de los jugadores leoneses detenidos por supuestos abusos sexuales
El maragato Lucho y el berciano Viti prestarán hoy declaración ante el juez que instruye la causa y que deberá decidir si ingresan en prisión Los arrestados pasaron su segunda noche en el calabozo.
roberto arias | león
Los leoneses Lucho y Viti, junto al zamorano Raúl Calvo, todos ellos jugadores de la Arandina, equipo que milita en el grupo octavo de Tercera División, continuaban anoche en los calabozos de la comisaría, después de que el pasado lunes fueran detenidos en el caso de los dos leoneses, mientras mientras que el zamorano, que se encontraba en Valladolid en el momento de la detención de sus compañeros de equipo, con los que también comparte piso, acudió posteriormente a la Comisaría de Aranda de Duero voluntariamente.
Los tres futbolistas, de edades comprendidas entre 19 y 24 años, vivieron ayer su segunda noche en la Comisaría y hoy podrían pasar a disposición judicial una vez hayan prestado declaración. Ayer, sobre las 13,20 horas, fueron trasladados en un furgón policial al piso que compartían los tres en Aranda para registrarlo, ya que supuestamente fue allí donde abusaron de la joven hace aproximadamente 10 días.
El magistrado del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 2 de Aranda de Duero, en funciones de guardia, y que decretó el secreto del sumario, inició el proceso a raíz de una llamada de los padres de una joven a la Fundación Anar, una oenegé que presta atención y orienta a «menores y adolescentes en situación de desamparo».
La chica tiene 15 años, según fuentes cercanas al caso y se encuentra en tratamiento psicológico, por lo que acudía a Madrid con sus padres una vez a la semana,. En una de esas consultas la menor manifiesta que tres jugadores del Arandina, le propusieron presuntamente tener relaciones sexuales y la invitaron a su piso y una vez allí no quiso seguir con la propuesta y presuntamente la forzaron.
La denuncia se cursó finalmente en Aranda de Duero porque responsables de la Fundación Anar acudieron a la Unidad Central de Familia y Mujer de la Policía Nacional, desde donde se les aconsejó que interpusieran la correspondiente denuncia en lasdependencias policiales de la ciudad burgalesa. Los agentes han estado recabando pruebas o algún indicio para incorporarlo a la causa para intentar esclarecer lo ocurrido.