Ser o no ser
Racha de puntos en las últimas jornadas que ha desatascado la situación más que delicada en la que el conjunto culturalista se había metido, y es que la dinámica negativa en cuanto a victorias era un lastre que parecía no tener fin, siendo los últimos cinco partidos con la consecución de puntos, los que han dado la vuelta a un escenario que ha pasado de verlo muy cuesta arriba, a pisar por un terreno totalmente liso. Saber competir y poner remedio en los momentos transcendentales tiene su premio, a pesar de poner a prueba los corazones de la afición, pero todo tiene su riesgo.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar, decía Antonio Machado. Solamente queda refrendar lo realizado hasta ahora para ver el final, y eso pasa por lograr el triunfo ante un Lugo que a pesar de su tranquila posición en la tabla, no va a regalar nada. Un último esfuerzo merece la pena, y es lo que toca por parte de la plantilla, para dar un merecido homenaje a una afición que nunca ha dado la espalda al equipo, y siempre ha estado animando y creyendo que la Cultural es de Segunda, y que ha venido para quedarse, y no para ser flor de un día. Muchas han sido las dificultades, las adversidades, pero el desánimo nunca ha sido visible, la asistencia al Reino de León lo demuestra.