El balear sufre un calambre en uno de los dedos de su mano izquierda en el tercer set que no le impide llevarse el título
yoan valat
El flamante campeón de Roland Garros, Rafael Nadal, que sufrió un calambre en uno de los dedos de su mano izquierda en el tercer set, admitió que, de haberlo necesitado, hubiera jugado con el brazo derecho hasta que se le pasase el problema. «Hubiera jugado hasta con el brazo derecho. Me asusté porque no podía mover la mano, pero lo que sentí en la mano era un calambre, así que tenía la esperanza de que se pudiera pasar. No habría abandonado la pista porque tenía dos sets de margen», explicó el mallorquín. El inconveniente no le apartó de conseguir su gran objetivo y conquistó el undécimo Roland Garros de su carrera al vencer a Dominic Thiem en tres sets por 6-4, 6-3 y 6-2. «En el tercer set noté algo raro y tuve que parar, pero esto es el deporte. Aparte de eso, me he sentido muy cómodo», indicó Rafa Nadal. Página 9