Una inauguración con acento ruso y protagonismo para Casillas y Ronaldo
La ceremonia en el estadio Luzhniki dio el banderazo de salida al Mundial. En el acto Iker Casillas mostró el trofeo para el campeón. TERKENAREH
IGNACIO ORTEGA | MOSCÚ
Rusia inauguró el Mundial de fútbol, el primero que se disputa en Europa del Este, con una breve pero intensa ceremonia en la que Iker Casillas y el brasileño Ronaldo tuvieron un papel protagonista. «Deseo éxitos a todos los equipos y emociones inolvidables a los aficionados», proclamó el presidente ruso, Vladímir Putin, desde la tribuna.
El estadio Luzhniki, un estadio con capacidad para 81.000 espectadores, vistió sus mejores galas para abrir un torneo que echó a andar con el partido entre el anfitrión, Rusia, y Arabia Saudí.
En las afueras del estadio la estatua de Lenin, el fundador de la URSS, presidió la llegada de aficionados, entre los que los más animados eran los latinoamericanos, a un estadio que acogerá también la gran final el próximo 15 de julio. Putin, que raramente ha pisado un estadio desde que llegara al poder hace 18 años, presidió una ceremonia en la que estuvo acompañado del máximo dirigente el fútbol mundial, Gianni Infantino. La ceremonia fue un cóctel entre los principales exponentes del alma rusa, la música clásica, las bellas artes y el ballet, y los nuevos ritmos de la cultura popular.
La estrella del pop británico Robbie Williams fue el encargado de animar la fiesta y convertir el estadio en una discoteca con canciones como ‘Let me entertain you’, ‘Feel’ o ‘Rock DJ’. Iker Casillas, campeón mundial en 2010, dio el pistoletazo de salida a la fiesta minutos antes de su inicio al traer al campo el trofeo que levantará en este mismo estadio el ganador del torneo. La estrella invitada fue ‘O fenómeno’ Ronaldo, el brasileño que ganó la Copa Mundial en 2002 -la de 1994 la ganó sin jugar- y que dio el simbólico saque inicial junto a la mascota del torneo, Zabivaka.