OPINIÓN Roberto Canuria
Gajes del oficio
Cada vez son menos los días que restan para el comienzo liguero y son más los nervios que afloran en los equipos para ponerse a punto y llegar de la mejor forma posible al inicio competitivo. Los partidos amistosos poco a poco van sacando a relucir las carencias. Las plantillas no están cerradas y muchos jugadores de los que empezaron la pretemporada ya no están y es que, no hay sitio para todos. La Federación de Castilla y León tiene abierta sus puertas para la tramitación de licencias, aunque ahora también se pueden realizar en las respectivas delegaciones provinciales. Muy pocas son las fichas cursadas al día de hoy por los clubes, lo que conlleva el poder tener problemas en caso de lesiones. Al carecer de licencia en vigor los centros médicos concertados por la mutualidad no realizan asistencias, y por lo tanto, en caso de existir lesión, cada uno tiene que buscarse la vida. Los clubes deberían tenerlo en cuenta. Otro tema a tratar es si la mutualidad es la acertada, si la cuota a abonar es asequible a la categoría, y si las prestaciones son las correctas y deseadas para la práctica del fútbol. Quizá, llegue el momento en que los clubes busquen y paguen su propia mutua con las prestaciones que cada uno quiere concertar y no la que la Federación asigne. El seguro deportivo debe existir para participar en una competición federada, pero ¿cómo se debe hacer? ¿quién debe concertarlo? ¿cuándo se tiene que realizar? ¿los clubes, federación, libre concierto...? En un futuro no muy lejano todo puede cambiar y nadie se debe extrañar. Todo seguro deportivo suele ser un lastre para la aseguradora, pero si el club paga religiosamente su cuota para ser atendido en caso de lesión, es ajeno tanto él como el jugador a cualquier problema que pueda surgir entre los centros médicos concertados y la propia compañía de mutualidad, problemática que vive actualmente la Federación de Castilla y León, sus delegaciones y, por consiguiente, todos sus asociados. Para la atención al paciente debe haber antes una autorización de la compañía, por lo tanto la Federación debe tomar cartas en el asunto, pues es la responsable de la contratación. En lo deportivo, los conjuntos leoneses continúan pasito a pasito su pretemporada. La Cultural B intenta formar el bloque definitivo de jóvenes y prometedores futbolistas. Ha sufrido cambios hasta en su estructura con la nueva figura del director general. Tarde llegan las soluciones, porque muchos son los errores cometidos en una entidad que quiere ser profesional. La salida por la puerta falsa de Isidro es el mejor ejemplo. Tuvo que ser el Sporting de Gijón el que valorara el trabajo realizado y su valía. Es de esperar que la Cultural no tenga que arrepentirse de haber permitido su marcha. Mucho trabajo tendrá por delante el nuevo director general, porque los vicios adquiridos son muchos y difíciles de quitar, aunque más vale tarde que nunca. La Bañeza sigue con sus encuentros ante rivales de superior categoría. La búsqueda de nuevos efectivos para compensar la plantilla se mantiene, pero cada vez quedan menos mimbres sueltos para hacer un buen cesto. La Hullera sigue perdiendo efectivos con la baja del delantero Rubén. López deberá afinar bien los instrumentos para que la orquesta funcione. El Atlético Bembibre parece haber cogido el pulso a los torneos de verano, tratando de conjuntar las novedades que presenta en la plantilla. El Promesas Ponferrada no acaba de obtener buenos resultados. La tranquilidad debe seguir rigiendo sus acciones.