Balonmano | Mundial
España inicia su asalto al Mundial
La selección española se estrena este jueves contra Chile en un campeonato que supone un reto mayúsculo tras el relevo generacional al que se suma Carlos Álvarez
Los Hispanos, el buque insignia del balonmano nacional en época de vacas flacas para el 40x20 en España, vuelven a la acción —18.00 horas, en Teledeporte— con la presión del que acostumbra al éxito prácticamente como rutina. La decepción del Europeo de Alemania, en el que no pasaron de la primera fase con una apuesta ya evidente por el relevo generacional, dio paso en verano al bronce en los Juegos Olímpicos de París, una presea de enorme valor a tenor de las circunstancias que sirvió como epílogo a una dorada etapa.
El Mundial de Croacia, Dinamarca y Noruega, que recupera el formato multisede tradicional de los últimos campeonatos, sirve como punto de partida para una nueva camada de jóvenes talentos, que se enfrentan al reto de un gran torneo sin la presión de la clasificación olímpica, ya que el ciclo hacia Los Ángeles 2028 tan solo acaba de comenzar. Al frente de la nave sigue Jordi Ribera, que se asoma ya a la década como seleccionador merced a su enorme capacidad para trabajar con las promesas y pulir los diamantes en bruto que pese a su precaria condición económica, el balonmano español no cesa de producir en beneficio de otras grandes ligas europeas.
Continúan pilares como Gonzalo Pérez de Vargas, el guardián de la portería esta vez escoltado por Sergey Hernández y no por Rodrigo Corrales; los hermanos Álex y Dani Dujshebaev, garantías en los laterales desde sus distintos estilos de juego; Imanol Garciandia, un desatascador a través del lanzamiento; Agustín Casado, consolidado como brújula a pesar de no haber alcanzado la treintena; Ferrán Solé, un extremo derecho asociado con el gol; Abel Serdio, el último de toda una escuela de pivotes ofensivos; y Miguel Sánchez-Migallón, llamado a heredar las llaves de la muralla defensiva que en su día levantaron Gedeón Guardiola y Viran Morros.
A partir de esos cimientos asentados, la juventud es insultante. Ian Tarrafeta, Jan Gurri y los hermanos Cikusa, Petar y Djordje, que lideran la última hornada de la base del Barça, completan una primera línea versátil pero todavía con pocas horas de vuelo. Las lesiones en los extremos, que han dejado sin Mundial a Aleix Gómez y Kauldi Odriozola, también reducen drásticamente la edad en las alas, donde los diestros Dani Fernández e Ian Barrufet, y el zurdo del Ademar Carlos Álvarez rondan la tierna veintena. Finalmente, el pivote también se renueva con la savia nueva de Javi Rodríguez y Víctor Romero. Chile será la primera piedra de toque.