«La Bañeza y su Gran Premio de Velocidad es el mejor lugar para que recibas un homenaje"
DANIEL AMATRIAIN Expiloto, descubridor de pilotos, mánager y terapeuta en adiccionesSu vida tiene para más del libro que ha escrito sobre su trayecto vital, con sus claros y también con sus nubes. En lo deportivo y en lo humano. Una persona que deja huella y que con la experiencia de lo vivido ayuda a los que caen a un abismo del que él pudo salir
Amatriain, a la derecha, junto a un piloto que promete, el andaluz Miguel Ángel González.
A punto de cumplir 59 años y con una vida que le ha llevado a escribir un libro, de auto ayuda y también como ayuda a los demás, Daniel Amatriain, un piloto, pero ante todo una persona que ha sabido caerse y levantarse, recibirá el domingo un merecido homenaje. Por lo que ha conseguido y por lo que representa. Nada menos que en una ciudad y un Gran Premio como el de La Bañeza que bien sabe lo que es. En el trazado urbano este piloto, descubridor de pilotos, mánager de campeones sobre dos ruedas y terapeuta, lograba mostrar sus habilidades allá por el año 1985, cuando la carrera era valedera para el Nacional y luchaba precisamente por el peldaño más alto del podio. Ahora vuelve para recibir el aplauso y el cariño de nada menos que 80.000 personas, las que presenciarán en directo una carrera única.
«Representar a grandes pilotos es con lo que más he podido disfrutar»
Sobre la posibilidad de regresar al ‘ruedo’ en este caso del motociclismo lo tiene claro: no. «Mi mente no está ahora en ser representante. A pesar de eso la vida me ha puesto por delante a un chico como Miguel Ángel González a través de un amigo y de encontrarme con una familia que me ha dado cariñop. Para mí aunque tiene su valor lo importante en esta vida no es que enseñe a un piloto de tal manera u otra a competir. Lo importante es la formación como persona a través de todo lo que he vivido». Sobre su homenaje en La Bañeza no cree que esté exento de que se le caiga una lágrima. «Sé que mucha gente me quiere. A veces tenemos miedo a llorar y llorar no es malo. Más si es de alegría».
Un reconocimiento en el que se va a encontrar con muchos y buenos amigos. «Todos tenemos enemigos, pero yo me quedo con los amigos, con lo bueno. Y en La Bañeza voy a encontrarme con algunos de ellos, algunos incluso que no veo desde hace años», precisa. Del presente del motociclismo Daniel Amatriain lo tiene claro: «El piloto es importante pero no tanto como antes», precisa un Amatriain que fue campeón de Europa y de España de Superbikes. Y a disputar varios años el Mundial (500cc y 250cc).
—Disputó el Gran Premio de La Bañeza en 1985. Han pasado 40 años ya. En ese tiempo, ¿has vuelto a la ciudad?
—Sí, el pasado año, en diciembre. Lo hice con mi mujer para reunirme con los responsables del Moto Club para hablar del evento y de ese reconocimiento a mi persona. Pero eso no significa que no esté informado de todo lo que sucede en esta carrera tan especial. Precisamente para este Gran Premio me he desplazado a La Bañeza con una persona que va todos los años y me tiene muy al corriente.
—De ese año 1985. ¿Recuerdas algo a pesar de que han pasado tantos años?
—Algunas imágenes. Eso no se puede olvidar. En diciembre del pasado año hice el recorrido por el circuito en coche y recordaba una zona aunque fuera vagamente. Lo que no se me ha olvidado es que ese año estaba luchando por lograr el Campeonato de España sénior de velocidad. Y rompí. No pude optar a la victoria. Ese campeonato lo iba a ganar Javier Cardelús, pero nosotros nos repartimos los triunfos, la mirad él y la mitad yo.
—¿Cómo nace la idea de hacerte el homenaje en el GP de La Bañeza?
—Realmente nace del Club Ducati 851 España que me propuso en su día realizar un reconocimiento por mi trayectoria deportiva y mi etapa como piloto con Ducati. Se tenía que buscar un escenario y gracias a buenos amigos como Sergio Fuertes que ha corrido y ganado tanto ese Gran Premio de La Bañeza y a Epi me pusieron en contacto con el Moto Club Bañezano y con su presidente Sergio Vidales. Luego me vine a visitar la ciudad y a reunirme con ellos. Me lo pusieron tan fácil que la decisión no podía ser otra. Realmente la verdad es que pasan los años y tienes una edad y tal vez no te esperas que te hagan un homenaje. Por eso para mí es tan especial. Además, que sea en La Bañeza seguramente es el mejor sitio para realizarlo. Es una ciudad y una carrera donde se vive la moto muy cercana y al final pasan los años y a los que le das valor es a la relación personal que tienes con las personas. El poder estar en esta carrera donde hay tanta cercanía entre participantes y aficionados es algo muy bonito.
—Hablando de tu vida. Tienes tanto equipaje personal que es para escribir más de un libro (tiene uno publicado ‘Mi vida, de 300 a 0 km por hora: Volver del abismo). Pero centrándonos en el que has escrito. ¿Qué pretendías con ello?
—El libro fue para mí una terapia. Podía hablar de muchas personas, pero hablo solo de mí y mis problemas. En la vida, si tienes problemas eres tú el que te metes en ellos. Y aunque puedas justificarlo lo importante es reconocer el problema (en su caso a causa de las adiciones). En el libro intento explicar qué ha sido mi vida a 300 y cuando te llega el momento de que te quedas a cero y tienes que remontar. Pero hay que hacerlo desde una perspectiva de ir poco a poco y viendo las cosas con transparencia.
—Mira que habrás tenido caídas con la moto y pasado por momentos malos. Pero, en el caso de todo tu recorrido vital el problema con las adicciones crees que es ahí donde peor lo han pasado.
—Evidentemente que sí. Cuando entras en el mundo de la adicción, y yo lo he conocido porque me ha afectado con toda la repercusión que conlleva eso. Gracias a dios no me llevó a situaciones irreversibles, auque es cierto que lo pierdes todo. Pero luego cuando sales he seguido estando vinculado preparándome como terapeuta de adicciones e intervención familiar porque para mí lo importante era recuperarme, pero también otras situaciones y personas, con sus circunstancias particulares, pero que al final es lo mismo. Muchos son los caminos que te llevan a una problemática así. Desde luego que es lo peor que me ha pasado en mi vida. Pero he sabido reconducirla y rehacer mis situaciones.
—El ser deportista, ¿te ha ayudado en algo a ver la luz al final del túnel?
—Seguro que sí. Me ha ayudado cuando tomé la decisión de intentar salir del problema. Haber sido deportista te lleva a tener un nivel de auto exigencia y disciplina que resulta importante.