Récord de Mbappé entre silbidos de un Bernabéu harto del Real Madrid
FÚTBOL | 1ª DIVISIÓN. El francés iguala la cifra de goles de Cristiano abrochando de penalti una victoria abierta por Bellingham y sostenida por Courtois frente a un Sevilla peleón
Mbappé iguala el récord de goles de Cristiano.
En otra noche deslucidísima, el Real Madrid ganó tiempo pero no crédito con un triunfo mentiroso (2-0) que ni mucho menos disipa la borrasca. Un gol de Bellingham a la salida de una falta lanzada por Rodrygo, otro de Mbappé transformando un penalti cometido sobre el '11', las paradas de un Courtois de nuevo estratosférico y los cruces de cables de Marcao, que dejó a su escuadra con uno menos a resultas de dos entradas extemporáneas, tumbaron a un Sevilla que se mostró mucho más sólido, ordenado y peleón que el mustio equipo que dirige Xabi Alonso y dieron tres puntos a los blancos que resultaban vitales para que el guipuzcoano mantuviese un hilo de vida, pero que no alejan la guillotina de su cuello.
Los pitidos del Bernabéu, al inicio, a la mitad y hacia el final de la enésima actuación desafinadísima de su equipo, con Vinicius como principal señalado a título individual cuando Xabi Alonso le relevó para dar paso a Gonzalo, mantienen en la cuerda floja al guipuzcoano, incapaz de corregir los desmanes de sus desaplicadísimos pupilos. En medio de la tormenta, el técnico parece haber encontrado al menos un once de referencia, a falta de mover piezas una vez se aligere la enfermería y no haya sanciones de por medio. En el mismo se posicionan Arda Güler y Bellingham pese a que mezclan como el agua y el aceite, y también Rodrygo en condición de importantísima tercera asta de un tridente ofensivo liderado por Mbappé y completado por Vinicius. El crack de Bondy cumplía este sábado 27 años y quería festejar el aniversario pulverizando el récord de 59 goles en año natural que estableció Cristiano Ronaldo con la camiseta del Real Madrid en 2013. Lo consiguió a duras penas en una noche que no fue la suya ni la de sus compañeros.
Se trataba de un partido clave para el evitar que el incendio se desbocase, pero el Real Madrid salió con una caraja monumental que pudo costarle carísima. Y así estuvo todo el partido. El Bernabéu está harto.