El Ademar León reparte los puntos con el Huesca en un duelo donde nunca tuvo el dominio
La máxima renta de los maristas fue de dos goles
Gonzalo Pérez volvió a ser uno de los más destacados del Ademar y se llevó el MVP del partido.
El Ademar León nunca se encontró cómodo en su Palacio ante el Huesca (33-33), que llegó a tener ventajas de hasta cuatro goles en el inicio del choque (2-6 en el minuto 8). Los locales se pusieron las pilas tras y lograron su primera ventaja de dos goles (12-10) en el minuto 19, pero su rival se recuperó agarrándose al partido desde su fiabilidad ofensiva, aunque le castigaran las rápidas acciones contra gol de los locales, en lo que fue un intercambio de goles rápidos que hizo que se llegará al entretiempo con la máxima igualdad de 17-17.
El Ademar pareció entrar con otros aires al segundo periodo, logrando ponerse por delante y creando ventajas, pero no más allá de los dos goles. Muchos rebotes ofensivos, tras palos o paradas de Álvaro Pérez acababan de nuevo en los oscenses, que no perdonaban a la segunda opción. Esto mermó las posibilidades de escaparse en el marcador.
Gonzalo Pérez volvió a echarse el equipo a la espalda (marcó 14 goles, siete de ellos de penalti), con un Miñambres como buen escudero (obtuvo seis goles), pero fallos en los momentos vitales hicieron que se llegase al 33-33 con un minuto y medio por jugar. Falta en ataque de ambos contendientes y balón para los maristas con 21 segundos por jugarse, pero no se pudieron aprovechar y al final reparto de puntos, que deja más contentos a los oscenses por lograrlos en el Palacio de Deportes leonés.
Por el lado altoaragonés destacó por encima del resto el montenegrino Bosnjak, que fue capaz de encontrar alternativas en ataque para su equipo cuando nadie más lo hacía y se quedó a uno de la decena de goles, sin ser ninguno de ellos de penalti y en lo que podría considerarse como el mejor de sus partidos disputados en la Asobal.
El Huesca logró un gran punto en León para sus intereses, ya que le empata con el Puente Genil en su lucha de evitar el descenso directo a División de Honor Plata. Todo ello en un partido en el que su máximo goleador Frank Cordiés (con 100 dianas) no pudo jugar por lesión. A este respecto, el preparador oscense, José Nolasco, comentó que «Cordiés cuando coge un poquito de velocidad hace necesario que tengan que defenderlo dos. Y si hay dos que lo defienden, otro de los nuestros va a estar libre. Por lo tanto, Cordiés es muy importante para nosotros, sobre todo porque también nos da ese equilibrio a nivel defensivo en la parte central, con lo cual dejamos menos espacios. Y a lo mejor te vas a un cambio ataque-defensa en vez de los dos que hemos necesitado hoy, e incluso quizás te puedes ir hasta cero cambios, nos da mucho mucho equilibrio, muchísimo. Pero sobre todo es lo que nos genera, Frank estaba metiendo unos seis o siete goles por partido, que ahora tiene meter otro, y hoy por suerte ha aparecido Bosnjak».
El Ademar no tuvo su día en los rebotes ofensivos (algo muy importante en el baloncesto, y aún más decisivo en el balonmano), con balones que tras parada de Álvaro o dar en la madera (uno al palo y otro al larguero), acababan de nuevo en poder del equipo rival, que no desaprovechaba esa segunda oportunidad dada. Hasta cuatro goles acabaron en el conteo de los oscenses de esta manera. Alguien podría pensar que es el destino o el azar el que dilucida donde acaba un balón tras un rechace (en la jornada 30 de Primera División de fútbol, el Barcelona también se impuso al Atlético merced a un tanto de este tipo), pero no así el técnico leonés Luis Puertas.
«Hay situaciones en las cuales trabajamos como pueden ser los rebotes; que bueno, un rebote perdido se puede achacar a la mala suerte, pero cuando todos los rebotes van para el contrario eso no es mala suerte, es que no estás en el sitio adecuado de manera continuada. Cuando en defensa se dan unas directrices y alguien se despista, pues es un tema de concentración», aseguró el entrenador ademarista.