El VARDiario de León: Natichu, Jandro, Goiria y Martínez, invitados a irse de la Cultural Leonesa
Gran parte de la afición culturalista carga contra los dirigentes de despacho y deportivos por un arranque de Liga que distancia al equipo leonés a 8 puntos de la cabeza
La afición de la Cultural apoya, es fiel, se muestra incondicional y siempre tiene gritos de ánimo, pero también es exigente. Después de descender a los infiernos por obra y gracia de unos gobernantes insolentes que dejaron navegar a la deriva a la nave culturalista sin poner las soluciones que precisaba el equipo y que toda la hinchada denunció en su momento, con una confección de plantilla infame, León perdió la categoría de ser ciudad con rango de fútbol profesional y todo lo que ello supone en lo económico. Tras cosumarse este despropósito, su condición de conjunto descendido no lo está demostrando en la tercera división del fútbol español. Jandro Castro y el equipo que le ha dado Goiria, a parte de las interesadas sugerencias de Antonio Martínez con el beneplácito de la jefa Natichu Alvarado, tienen la obligación de devolver a León la plata perdida.
El entrenador Jandro Castro no se esconde y reconoce que la derrota ante Unionistas por 2-0 deja al vestuario “tocado”, aunque defiende que el resultado no refleja el rendimiento ofrecido por la Cultural. “Me voy muy mal por el resultado, pero el equipo estuvo bastante mejor de lo que dice el resultado”, señala el técnico. El entrenador leonés considera que su equipo mereció marcharse al descanso por delante y lamenta la falta de acierto en las ocasiones generadas. En la primera parte nos tuvimos que ir por delante en el marcador”, afirma, antes de admitir que “si no las metes, estás jodido”.
Castro también asume que los dos goles llegaron tras acciones evitables y respalda a San Román pese a su error en el segundo gol encajado. “Sigo teniendo una confianza intacta en los porteros”, asegura.
Pese a la derrota, el técnico quiso mantener la confianza en su Cultural y centrarse en el trabajo inmediato. “El equipo sale siempre con la misma intención”, explica, mientras recuerda que “queda mucho por delante”. Sobre su futuro como técnico de la Cultural, es claro: “Yo de lo que no depende de mí no pienso nada”.
La afición culturalista, sin embargo, no entiende lo sucedido. Es sólo el principio. La caja de los truenos contra los dirigentes de la Cultural ya está abierta. El agrio desenlace al que parece abocado este equipo sólo se soluciona con buenos resultados y que el conjunto esté arriba en la clasificación. De lo contrario, seguirán sonando los tambores de guerra.