FÚTBOL | 2ª DIVISIÓN. Destituido tras nueve jornadas
Las Palmas despide a Rubén de la Barrera por sus pésimos números, el mismo motivo por el que no fue renovado en la Cultural Leonesa
De la Barrera es destituido tras contratarlo Luis Helguera, que se encaprichó con su fichaje.
La UD Las Palmas destituye a Rubén de la Barrera como entrenador amarillo tras sólo nueve jornadas y una dinámica horrible de resultados, tal y como ocurrió cuando dirigía a la Cultural Leonesa, motivo por el que no fue renovado su contrato en León. El técnico consumó el descenso de la Cultural de Segunda División a Primera RFEF con unos números nefastos y convertirse así en el único entrenador en los 103 años de historia de la Cultural y Deportiva leonesa en descender dos veces al equipo leonés y en ambas ocasiones de Segunda División a la tercera categoría del fútbol nacional.
El conjunto amarillo cesa al preparador gallego después de sólo nueve jornadas de competición, sumar un punto de los últimos doce y tocar fondo en Son Moix. Este hundimiento en Son Moix, un campo en el que el cuadro dirigido por el técnico gallego protagonizó un partido en el que, más allá del resultado y la propia derrota ante el Mallorca (3-1), lo peor fue la sensación de inoperancia. La clara involución en cuanto al nivel de juego necesitaba urgentemente un volantazo para enderezar el rumbo lo antes posible y la decisión de la entidad ha sido cesar al gallego, según publica en el diario La Provincia de Las Palmas el periodista Cristian Gil Fuentes.
Eso sí, la caída del Barrerismo en la Isla no es producto de una simple mala racha pasajera que puede atravesar cualquier equipo que se precie en el manicomio de la Segunda División española, sino que ha sido el resultado de un proceso de descomposición provocado por la falta de acierto del coruñés en sus decisiones sobre el terreno de juego. Sin contar la mala planificación de la plantilla y la gran cantidad de lesiones con las que ha tenido que convivir, dos aspectos que también lo han condenado, el entrenador ha sucumbido por unos pecados propios muy señalados que no ha sabido corregir. Esa cuestión es la que le ha costado el puesto.
Promesas incumplidas
Lejos queda ya aquella primera rueda de prensa del entrenador gallego en la que mencionó que su idea era dotar al equipo isleño de algo más de rock&roll. Esa frase quedó en agua de borraja y solo se pudo observar esa intención durante los primeros 45 minutos en el choque ante el Albacete en la primera jornada. En ese primer tiempo sí que se vio el vértigo y la intención de un equipo que quería jugar más rápido que en el pasado, aunque resultó un espejismo. De hecho, el deterioro ha ido a más con el paso de las semanas, algo que también ha afectado a una afición que ha ido vaciando las gradas del Gran Canaria poco a poco. Si la hinchada no tiene motivos para ir al campo y animar a su equipo, es complicado que se genere una atmósfera propicia para convertir el feudo de Siete Palmas en un fortín, según destaca el periodista Cristian Gil Fuentes en el diario La Provincia de Las Palmas. Esa falta de fortaleza como local —la UD Las Palmas sólo ha sumado una victoria en casa durante este curso— es otro punto que ha hecho que Las Palmas esté sólo a tres puntos de la zona de descenso y que todo quede ahora en un cambio de jefe en el banquillo para salir a flote. Este proyecto ya no daba más de sí. Así publica la destitución del entrenador Rubén de la Barrera el diario La Provincia de Las Palmas.