OPINIÓN Martín
Con buen pie
Mejor imposible. Consiguiendo alzarse venciendo a los mejores, el equipo culturalista se ha encaramado a la sima de la montaña de la clasificación. Cuando sólo resta un partido, el próximo ante el Lanzarote, para que concluya la primera vuelta del campeonato y se inicie la larga recta final que lleva a la meta de la clasificación para disputar la fase de ascenso, principio y fin de trayecto, en la que de verdad se juega el anhelado ascenso. La fase a la que, cual dijo el sabio arriero de la canción «hay que llegar primero...» Y no precisamente el primero, sino entre los cuatro primeros, algo que la Cultural lleva logrando en las últimas temporadas, sin lograr finalmente rematar... Pase lo que pase en Lanzarote -la isla que lleva el fuego en el corazón- la Cultural finalizará holgadamente entre los elegidos al final de la primera vuelta. Queda, pues, todo un largo, difícil camino por recorrer. Veinte partidos, sesenta puntos. Muchos obstáculos a salvar aún. Ahora bien, la Cultural ha demostrado en los últimos partidos jugados, ante los más firmes candidatos, la validez de su candidatura. Se ha aupado sobre los hombros de los teóricamente mejores, con nombres y apellidos, algunos de ellos con pasados en los que ya disfrutaron de las mieles de estar en categoría superior: Pontevedra, Universidad de Las Palmas... Buen comienzo de año. Y la clara evidencia de que la Cultural quiere y puede... Tan sólo falta seguir por el mismo camino tomado últimamente, siempre mirando hacia adelante, sin volver nunca la vista atrás. El pasado, pasado está, con sus altos y sus bajos, con sus máximos y sus mínimos marcados en la gráfica de la Liga. Es obvio, al menos para quienes seguimos la peripecia de los clubes leoneses, que por estos pagos propendemos a pasar de la euforia al desaliento, del cero al infinito, como pasamos prácticamente en lo climatológico del invierno al verano, sin transición. Se ha llegado a la cima de la montaña, incluso desde ella se otea una panorámica intensamente verde, color de esperanza, pero aún es mucho el recorrido que hay que hacer y muchas las difíciles encrucijadas en las que habrá de elegir el camino bueno. Lo importante es no dar en ningún momento el menor resquicio al desaliento, orillando filias y fobias siempre al lado del equipo, en esa ideal comunión de afectos e intereses, imprescindible, para conseguir el deseado logro, entre equipo y afición... Y al decir equipos estamos refiriéndonos a directiva, técnicos, jugadores y afición. Todos remando en la barca positivamente, puesto que todos son -somos- remeros de ella, para llevarla a buen puerto.