Los onubenses mantienen su recuperación en busca de la permanencia
El Recreativo hurgó en la crisis bética
El Recreativo de Huelva hurgó en la crisis de resultados y juego del Real Betis -lleva cuatro puntos de veintiuno- y con el empate (1-1) mantiene su línea de recuperación en busca de la permanencia en la categoría. Los de Víctor Fernández volvieron a dar la de «arena», con un juego simple y carente de ideas, salvado por escasas pinceladas de Fernando y Denilson, ante un rival que no pareció ser el colista de la categoría. En el primer periodo le pudo Lucas Alcaraz a Víctor Fernández en en planteamiento, merced a la fuerte presión de los onubenses, aunque ésto no se vio acompañado en el marcador, ya que su línea de ataque, excepto contadísimas ocasiones, brilló por su ausencia y, por el contrario, fueron los verdiblancos los que dispusieron de las mejores oportunidades. El juego directo en busca del marco adversario de Fernando, Capi, Denilson y Varela provocaron el peligro -en acciones aisladas- en el área recreativista y así al gol de Capi, en jugada de Denilson y Fernando, se sucedieron otras no menos claras y espectaculares como las de Fernando, en combinación de Joaquín y Capi, y desvío providencial de Luque, y de Capi, con nuevo paradón del meta recreativista. La única ocasión clara de los onubenses en este periodo se produjo al principio, en una indecisión de la cobertura bética que no transformó Xisco por la soberbia estirada de Prats, que desvió a córner. Tras un aviso de Arzu, tras falta lanzada por Assuncao -que no llegó Luque aunque luego enmendó su error-, fue el Recreativo el que pudo empatar en un penalti que Viqueira falló. Lo lanzó al estilo Panenka, y mandó el balón al travesaño del portal de Prats. Aunque luego fue Raúl Molina el que tampoco aprovechó una nueva indecisión de la zaga bética que volvió a enmendar Prats. Pero tanto fue el cántaro a la fuente que... Xisco si que aprovechó el enésimo fallo de la cobertura verdiblanca para hurgar en las heridas béticas que, además pasaron demasiados apuros.