AL DÍA
La sub-21 sólo pudo empatar. La selección española sub-21 no pudo pasar de un discreto empate en Ucrania (0-0) porque se espesó sobre el maltrecho césped, jugó 40 minutos en inferioridad por expulsión del madridista Rubén y se estrelló contra un rival tosco y un árbitro hogareño al que se le reclamaron tres penaltis en el área local. España sigue tercera de grupo y está obligada a ganar todo y superar a Grecia por al menos dos goles si quiere liderar el grupo y acercarse a los Juegos de Atenas. Un rival desconocido. Los integrantes de la selección absoluta dejaron patente ayer su profundo desconocimiento de la selección de Ucrania, de la que sólo nombran a Shevchenko y, en el mejor de los casos, como reconoció el madridista Casillas, también a Rebrov. Una falta de información del rival que indignó a los medios de comunicación locales, convencidos de que las estrellas españolas pecan de vanidad y prepotencia. Y una ausencia de datos demostrativa de que, fundamentalmente, la selección nacional se preocupa de sí misma y no del adversario.