DESDE FUERA
Frente Norte nunca falla. Aunque este grupo de seguidores blanquiazules no organizó viaje hasta el Adolfo Suárez, lo cierto es que después aparecieron una docena de sus miembros en la capital abulense. Se dejaron oir y mucho cuando los de Simón Pérez levantaron el partido ante el equipo castellano tras ir perdiendo por 2-0. El campo sí es de Tercera. Puede que el Ávila tuviera plantilla suficiente como para lograr la permanencia en Segunda División B, aunque difícil lo tiene. Ahora bien, lo que no puede permitirse es un terreno de juego que más parecía un sembrado de patatas. El balón corría como una liebre y su control era casi imposible para los jugadores en un partido en el que se jugaban mucho.