OPINIÓN López Clausín
El arbitraje no influyó en el resultado
En un partido difícil de arbitrar, tanto por el mal estado del terreno de juego como por lo mucho que se ventilaban ambos equipos en el envite, el asturiano Espiñeira Pello lo supo sacar adelante, sin influir en el marcador final. Durante el encuentro se dieron excesivas interrupciones, como consecuencia también de las muchas amonestaciones decretadas por el colegiado. un total de once. Todas ellas correctas, excepto la mostrada a Joseba Irazusta, aunque posteriormente pudo ver la segunda por dos entradas alocadas que efectuó sobre dos contrarios. Igualmente Fran pudo ser expulsado del rectángulo de juego por doble amonestación en el minuto 89 de contienda deportiva, debido a una dura entrada sobre un contrario. Por lo que se refiere al aspecto físico, se mostró extraordinario. Aplicó correctamente la ley de la ventaja, pese a las dificultades para ello, debido a lo encharcado del césped del estadio Antonio Amilivia. Cometió algunos errores en la señalización de algunas faltas, debido a que en muchas le equivocó las malas condiciones del campo. De todas las maneras siempre trató de seguir el juego de cerca. En una oportunidad, por esta ambición, no ayudó a una jugada en la que Joseba Irazusta trató de montar el contragolpe para los leoneses. El colegiado, al estar encima de la jugada, sufrió el impacto del balón. Y como consecuencia privó a la escuadra leonesa de salir con el balón jugado, en una oportunidad que se presumía excelente para los dirigidos por Álvarez Tomé. En resumen, en el cómputo general hay que catalogar el arbitraje de Espiñeira Pello como correcto. Pese a ser su primer año en la categoría, se le nota una predisposición a dialogar más de la cuenta con los futbolistas en algunos lances del compromiso deportivo. Cumplió su cometido, sin ningún tipo de sobresaltos. No influyó en el resultado final. Se puede considerar un dirección acertada, aunque cometiera errores leves en algunos lances.