El empate otorga al Ademar plaza de Champions y un cruce inicial con el Valladolid en Santander
31-31: Ademar vuele a la élite europea por la puerta grande
Ademar cumplió con su objetivo y acudirá de nuevo a la Liga de Campeones, cumpliendo la tradición de que en los años impares sí acude a la máxima com
El pivote Manolo Colón, en una acción ofensiva de Ademar contra el portero rival
El Ademar necesitaba un solo punto para certificar su participación en la próxima Copa de Europa. Esa era su ventaja. En contra, tenía a un Portland que tenía a favor el factor cancha y que tenía tanta o más necesidad por el triunfo. Al final y después de un partido lleno de alternativas, Ademar consiguió su objetivo y estará en la Copa de Europa. Después de 30 jornadas de incertidumbre, Ademar y Portland definieron su futuro en 10 segundos, los que tuvo el equipo leonés para ejecutar su último ataque y, a través de Metlicic, llevarse el billete para la Copa de Europa. Portland San Antonio, diezmado por las ausencias pero sobrado de casta y pundonor, concedió demasiada ventaja a su rival en los primeros compases del partido, que le hicieron ir a remolque en el marcador, aunque se sobrepuso en una gran segunda parte y mantuvo la esperanza del triunfo. Pese a ello, al final su esfuerzo no encontró premio y el cuarto puesto en el que finaliza la liga le relega a disputar el próximo año la EHF y además enfrentarse en la Copa del Rey al Barcelona. El partido que ponía clausura a la Liga se desarrolló con un espectáculo sobresaliente, en el que los leoneses arrancaron el ansiado empate. Un gol de Metlicic a falta de siete segundos le dio el pase a su equipo después de que los navarros hubieran remontado una diferencia de dos goles en apenas dos minutos. Y eso que Ademar había entrado en los cinco últimos minutos con ventaja de dos goles. Los de Cadenas tuvieron que sufrir y apretar los dientes. Era un partido en el que no había momento para el desfallecimiento ni para perder la concentración. Y el equipo leonés cumplió con entereza y una enorme ambición. En un inicio de partido con muchas alternativas, el Ademar aprovechó la velocidad de su contragolpe para abrir las primeras brechas (3-7, minuto 7). El equipo leonés se mostraba letal en sus salidas y desconcertaba a la defensa navarra, que no encontraba la manera de detener al Ademar. Con rápida circulación de balón y una defensa muy agresiva, sorprendía siempre a un Portland que se atascaba en sus ataques estáticos. Zupo Equísoain paró el partido con un tiempo muerto, en un momento en el que las cosas pintaban mal para su equipo. El técnico navarro, consciente de las limitaciones físicas de sus jugadores, ajustó la defensa y reaccionó con la presencia de Malumbres en la portería, que ofreció muchas más garantías y que resultó más disuasorio para los jugadores leoneses. El equipo navarro no encontraba soluciones y tuvo que cambiar su estrategia para poder equilibrar el encuentro. Mainer lograba dar la vuelta al marcador y reivindicaba su gran calidad el día en el que se despedía de su equipo, junto a Ambros y Calbry (15-14, minuto 24). El Ademar no bajó los brazos y no se dejó intimidar por su rival, para seguir con una actitud valiente durante el partido. Para eso le bastó con recurrir a la calidad de Colón y Kjelling para mantener a los navarros a raya y marcharse al vestuario con una mínima desventaja (19-18). El resultado era esperanzador. En la reanudación la intensidad y la emoción no decrecieron. Los goles de Richardson y Ambros, las paradas de Malumbres y la inspiración de Kjelling mantuvieron un goteo de tantos que prorrogó el equilibrio hasta el final. Era un partido sin tregua, con dos equipos entregados, sin concesiones y con un balonmano lleno de matices. Ni León cedía un ápice, ni el Portland se rendía. En un final de infarto y a falta de cinco minutos los dos equipos tuvieron opciones para ganar. El Portland estuvo dubitativo y eso lo aprovechó el Ademar para lograr el tanto que le metía en Europa de forma brillante y merecida.