Baloncesto León deja escapar un triunfo de mero valor simbólico
Urreitzi brilló al frente de un equipo que sólo dudó en las últimas acciones de partido
Julio González trata de pelear un balón con Nacho Biota
Baloncesto León sufrió su primera derrota de la pretemporada ante un rival de superior categoría que demostró tal condición sobre el parqué del Toralín. Los gallegos del Breogán pisaron el acelerador en el segundo cuarto, basándose en el tiro exterior, especialmente por parte del argentino Jorge Racca, así como en el juego espectacular de Gomis. Por eso, después de un primer cuarto bastante igualado que podría considerarse como de tanteo, el cuadro lucense puso una ventaja en el marcador que les hizo marcharse al descanso con 15 puntos arriba. Los de Ángel Jareño fueron de menos a más, cambiando totalmente la decoración después del intermedio. Cuando el público empezaba a intuir que presenciaría una cómoda victoria de los gallegos, empezó a funcionar la máquina leonesa, con un Iker Urreizti sensacional, que se convirtió en el director de orquesta del cuadro capitalino. A su buen hacer en la dirección del juego de León se unió también su aportación anotadora que le convirtió en el segundo máximo anotador ayer por detrás de un Julio González que levantó los aplausos del respetable en más de una ocasión. Aunque parecía misión imposible, León fue limando punto a punto a su rival en el tercer cuarto para terminar alcanzando un parcial en ese período de 35-18, lo que les llevó a comandar el encuentro antes de afrontar el cuarto definitivo con dos puntos arriba, por lo que las espadas estaban en todo lo alto, para agradable sorpresa del público que seguía el encuentro con escaso apasionamiento. No podía tener mejor epílogo el compromiso porque las diferencias eran exiguas en esa última fase, no estando nada claro la suerte que podían correr ambos contendientes. Casadevall había aprovechado para dar minutos a todos sus hombres (en León no actuaron ni un minuto Tomás Ramón y José Luis Llorente), pero llegada la hora de la verdad, se vio obligado a introducir en cancha a sus mejores efectivos porque estaba viendo que el partido se le podía escapar. León estaba ofreciendo su mejor baloncesto, bajo la sabia batuta de Urreizti, con la colaboración de un gran Julio González y, para ponérselo más difícil a los gallegos, también Mosley sacó a relucir su muñeca, convirtiendo casi todo lo que tiraba. León estaba dispuesto a dar la campanada, noqueando a un equipo ACB y todo el pabellón empezaba a creer que esta circunstancia era factible. No lo quería poner fácil el Breogán, ya con toda la artillería en cancha, destacando especialmente la aportación de Davis, que se hizo el amo bajo los aros, firmando 22 puntos y lo que fue más interesante incluso para los lucenses, atrapando un rebote decisivo cuando León tenía bola para adelantarse en el último minuto. Ese fallo en una acción que intentó transformar Paco Martín, pero a última hora rectificó y cedió la pelota a Mosley, que no convirtió. Breogán anotó los tiros libres tras la falta correspondiente, pero no quedaba tiempo nada más que para intentar un triple imposible que no entró.