El Barcelona aleja al Deportivo de la Liga tras un partido grandioso (2-3)
Ronaldinho celebra con gesto característico su primer gol de ayer
Tras un partido grandioso por ambas partes, el mejor de la Liga sin duda, el Deportivo dio un importante paso atrás en su lucha por el título y perdió los tres puntos ante un Barcelona que prolonga su buena racha de resultados. Los blaugranas, seguros de sí mismos, aprovecharon sus ocasiones, aguantaron los buenos momentos del rival y se sitúan a sólo cuatro puntos de los herculinos. Consciente de la trascendencia de los puntos, el conjunto coruñés intentó poner desde el principio un fuerte ritmo al partido. Pero el Barcelona aceptó la invitación y buscó la portería de Molina, especialmente a través de balones profundos hacia Saviola. Y así Ronaldinho, de cabeza y en un lanzamiento lateral de falta, mandó la pelota al fondo de la red ante la pasividad de la defensa local. Pero la cosa no quedó ahí, porque el equipo blaugrana fue a por el segundo y este no tardó en llegar, dejando sin capacidad de reacción a los de Irureta. El gol fue un duro golpe para el Deportivo, poco acostumbrado a exhibiciones ajenas en Riazor. Pero no sólo no llegó el tanto de la reacción, sino que lo que vino fue el tercero del Barcelona, nuevamente de Ronaldinho. Esta vez sí hubo reacción deportivista y Pandiani, que había salido por el desafortunado Tristán, puso el 1-3 en el marcador y devolvió la esperanza a los aficicionados de Riazor, una esperanza que se convirtió en convencimiento con el 2-3, nuevamente gracias a un cabezazo de Pandiani a pase de Romero. Con todavía más de media hora por delante, el Deportivo creía en el empate y el Barcelona terminó por ceder totalmente la posesión, a la espera de un contraataque con el que aprovechar los grandes espacios dejados por los coruñeses atrás. Por momentos, los locales asediaron la meta de Valdés, pero cuando el partido ya se estaba enfriando apareció Tristante Oliva para calentarlo. El árbitro se confundió y expulsó a Motta por una segunda amarilla que le correspondía a otro jugador y dejó a los catalanes con diez. Con un jugador más, el Deportivo tenía todos los boletos para el empate, aunque el Barcelona ni mucho menos se limitó a defender y pudo sentenciar en varias contras. Los blanquiazules echaron el resto pero no tuvieron ideas para aprovechar la superioridad numérica.