La Cultural B fue la viva imagen de la impotencia ante un Guijuelo superior (0-6)
El culturalista Jairo trata de frenar el avance del delantero Dámaso
La Cultural B sufrió un severo correctivo frente al Guijuelo, en un encuentro en el que el conjunto leonés nunca existió. El conjunto salmantino, sin hacer ningún alarde, fue muy superior a un equipo filial que se mostró inseguro en defensa, con un centro del campo inexistente y una vanguardia que se dedicó a la vida contemplativa, y es que los charros vencieron por 0-6, pero todavía pudo ser peor. El inicio del choque ya marcó lo que iba a ser su devenir. En el minuto 3 y en la primera aproximación del Guijuelo al área local terminó con penalti, una pena máxima tan clara como ingenua. Menos mal que Ferreiro ejecutó el mismo de una forma horrorosa y Manu atajó su lanzamiento sin mayores problemas, y aunque en su rechace pudieron marcar los visitantes, su último disparo se perdió por la línea de fondo. Sin embargo, poco duró la alegría local porque tres minutos después Roberto García abría el marcador al rematar a placer un fallo monumental de toda la zaga culturalista. Con el marcador a favor los charros controlan la situación llegándose al final del primer periodo con el 0-1 en el marcador y con la expulsión de Sergio Rueda al cometer falta sobre Dámaso siendo el último defensor. Pero lo peor estaba por llegar. La segunda mitad fue todo un calvario para la Cultural B. Sin orden ni control, el equipo leonés iba a la deriva, sin que el técnico acertara a reaccionar. Como no podía ser de otra manera el chorreo de goles comenzó a llegar, y así, en el minuto 55 el marcador ya señalaba un más que elocuente 0-3. Con un hombre menos y sin nadie que llevara la manija en la parcela ancha el partido resultó muy plácido para el Guijuelo, que terminó bailando al filial y endosándole un severo 0-6 que debe hacer reflexionar a entrenador y plantilla culturalista.