El filial del Real Madrid lucha contra la maldición de sus anteriores play-off
El Real Madrid B, encuadrado en el grupo D de la fase de ascenso a Segunda División, confía en romper con una maldición que se remonta a 1997, cuando el filial se despidió de la División de Plata del fútbol español. Desde aquel año, el filial ha disputado tres liguillas, y en todas ha tenido opciones hasta la última jornada, pero primero el Barcelona B, el Levante y Almería posteriormente, le cerraron las puertas. El club tiene claro que es un objetivo prioritario. El paso de Segunda División B a la primera plantilla es muy grande, por lo que quieren al equipo en Segunda División. Para lograrlo, el equipo dirigido por Juan Ramón López Caro deberá zafarse con el Ourense, el Nástic de Tarragona y el Lanzarote quienes intenten evitar el retorno. El técnico madridista contará con todo su arsenal para conseguirlo. Jugadores como Riki, Soldado, Jurado, Mejía, Jordi o Juanfran, estos últimos ya han debutado con la primera plantilla, serán los estandartes de la clasificación. Serán «seis finales», como definió el técnico blanco en Realmadrid.com esta recta final del campeonato. En la temporada 1997/98 el Real Madrid se quedó a las puertas del ascenso. Se lo jugó todo en la última jornada de la liguilla, donde un triunfo ante el Barcelona B le hubiera permitido subir a Segunda algo que no sucedió. Un duro calendario unido a la inexperiencia de la joven plantilla, provocó un irregular arranque y la salida del técnico, García Hernández, que fue suplido por Miguel Angel Portugal. El equipo fue remontando puestos hasta conseguir clasificarse entre los cuatro primeros, lo que le permitió jugar la fase de clasificación en la que se quedó fuera a costa del eterno rival. «Lo importante es no cometer ningún error grave y mantener la esperanza hasta el fin» ANTONIO GÓMEZ 1999/2000 «Este grupo va a estar muy igualado, pero hay dos equipos que están por encima del resto» RAÚL LONGHI 1998/99