El miedo a la impugnación de Sanz provoca una participación masiva
El socio número uno, con 94 años, acudió a las unas al temer que se anule el voto por correo
Lorenzo Sanz es saludado por los componentes de una mesa electoral cuando acudió a depositar el voto
El temor a la impugnación de las elecciones a causa del polémico voto por correo provocó que incluso el socio número 1 del Real Madrid, de 94 años, acudiese a las urnas por primera vez. Don Félix Pérez, residente en Guadalajara, ya había votado por correo, pero la junta de gestión electoral le advirtió de la conveniencia de acudir al Raimundo Saporta y el socio más longevo del Madrid se presentó en el pabellón a ejercer su derecho a las 12.15 horas. «Me ha dicho que convenía que viniese a votar y me han traído unos amigos que viven en Cifuentes (Guadalajara)», aseguró Félix Pérez, acompañado también de algún directivo madridista. Aunque el socio número 1 no quiso desvelar a quién había votado -«Ya lo diré dentro de cuatro años», aseguró-, nadie ponía en duda que había dado su apoyo al reelegido presidente, Florentino Pérez. Don Félix Pérez, socio del club blanco desde los 13 años, tras verse obligado a desplazarse a la capital y acudir al Saporta, se lamentó de que el irregular sistema del voto por correo y el recurso de Lorenzo Sanz ante los tribunales de justicia hubiesen generado tanta confusión entre el madridismo. «Ha sido mucho lío para un equipo de fútbol», reconoció, mientras, agobiado por el calor y los periodistas, deseaba abandonar cuanto antes el pabellón de la antigua Ciudad Deportiva. Bastante más molestos se mostraron varios socios que a pesar de su delicado estado de salud tuvieron que presentarse en el Raimundo Saporta a votar también personalmente debido a las dudas sobre los sufragios postales. «¡Yo ya había votado por correo y tal y como estoy he tenido que venir aquí!», se quejaba a gritos un socio de mediana edad sentado en una silla de ruedas y con la pierna completamente vendada ante los miembros de su mesa electoral,. Porque ante las amenazas de impugnación, al pabellón fueron a votar minusválidos, socios con muletas, y jóvenes con recién nacidos en sus brazos. El Real Madrid dio todo tipo de facilidades para que votase en las urnas el mayor número de socios, y para ello puso a su disposición autobuses desde el Bernabéu, y ofreció dos horas de aparcamiento gratis en el hospital de La Paz. Las tres candidaturas, especialmente la de Pérez, insistieron en hacer un llamamiento para que se votase.