El Valencia deja su futuro en manos de otros, tras el empate frente al Inter (0-0)
El conformista Valencia, que salió de San Siro milagrosamente con un empate que es muy probable que no sea suficiente, dejó su futuro europeo en manos de otros, del Inter, ya clasificado para los octavos de final, y del Werder Bremen, que ahora aventaja en cinco puntos a los españoles a falta de dos jornadas. Excesiva diferencia y demasiado riesgo el que asumió Claudio Ranieri para sacar un punto en un partido que sólo tuvo color italiano y acabó con Adriano expulsado en el último minuto por agredir a Caneira con sus dos puños. El Valencia, atenazado por la responsabilidad, ofreció un pobre rendimiento en San Siro, con dos únicas ocasiones, y Ranieri, después de salvarse de más de un gol del Inter, quiso asegurar el único objetivo que deseaba retirando en la recta final a Mista para reforzarse aún más defensivamente. Suerte tuvo el Valencia de llegar al descanso sin encajar ningún gol, porque a pesar de que el Inter no brilló, Cañizares tuvo que evitar tres goles de los italianos, uno en una oportunidad inmejorable de Martins pasada la media hora, cuando el equipo de Manzini ya prácticamente bailaba a los españoles. Esa acción, sin embargo, hizo reaccionar algo al Valencia, que sólo logró sentirse dominador en la recta final del primer periodo, aunque sin llegada. Una única ocasión de gol tuvo el Valencia en la primera mitad, y Di Vaio dio muestras de la precipitación del Valencia con un disparo desde fuera del área cuando tenía tiempo para penetrar y encarar a Fontana. El delantero italiano del Valencia pareció asustarse, como les ocurrió a sus compañeros durante un periodo en el que el Inter ejerció un dominio absoluto.