El total apoyo de Ferrero hizo patente que el equipo español carece de fisuras
El G-3 de España tuvo que valorar la condición física de Juan Carlos Ferrero, y Arrese, Avendaño y Perlas consideraron que convenía oponer a Roddick un rival que consiguiera desgastarlo por hallarse en condiciones adecuadas. El elegido fue Rafael Nadal. Ferrero asumió con el máximo respeto lo acordado por los técnicos. Incluso elogió a todo el equipo español ante le necesidad de que se registrara algún cambio. El caso es que Ferrero vio el Roddick-Nadal desde la barrera y lo hizo con el más elevado espíritu de colaboración. Juan Carlos vibró con el juego desarrollado por Nadal. No le dolieron prendas a la hora de aplaudir a su compañero. El de Onteniente no escatimó palabras de afecto para el vencedor de Roddick. No ocultó que le habría encantado disputar el partido, pero también expresó que Nadal ha sido el relevo ideal para este enfrentamiento contra el bombardero americano. «Lo hizo todo bien y se merece el reconocimiento de todos», explicó Ferrero. El que fue número 1 del mundo hace cosa de un año, tampoco silenció que le gustaría poder participar en la última jornada, «pero todo eso depende, como siempre, de los capitanes».