Burke zanja el maleficio del Real Madrid con una canasta agónica (64-66)
Maljkovic acaba con una racha del Barcelona de ocho victorias consecutivas en tres años
Felipe Reyes protege el balón ante la oposición exhibida por Fucka
Una canasta de Pat Burke sobre la bocina acabó con el maleficio que perseguía al Real Madrid ante el Barcelona. Los madridistas, que habían perdido los últimos ocho encuentros ante los azulgrana, decidieron un partido ajustado y pusieron fin a una racha negativa que duraba desde el 27 de octubre de 2001. Si Burke fue el encargado de materializar la victoria blanca, el peso del partido lo llevó Louis Bullock, que fue de largo el mejor del partido. Puso la anotación cuando el Madrid estaba perdido y llevó a sus múltiples defensores por el camino de la amargura. La emoción, como suele pasar en este tipo de partidos, suplió a la calidad. Los barcelonistas dominaron el encuentro hasta el minuto 34 (61-57), pero un nefasto cuarto final, en el que sólo anotaron siete puntos, les abocó directamente a la derrota. A pesar de la baja de Roberto Dueñas, el Barcelona empezó dominando el rebote. El control del ritmo de juego y el acierto de Ilievski permitió al Barcelona controlar la situación con holgura desde el inicio con ventajas que rondaban la decena de puntos (22-13). Bullock (24 puntos y 8 faltas personales forzadas) era la única resistencia blanca. El llevó siempre el timón de su equipo y forzó rápidamente faltas personales de Navarro. Cuando Fotsis ayudó a su compañero y Burke pasó a controlar el juego en la pintura, el Real Madrid se vino arriba. La máxima ventaja del Barcelona (26-16 a 7.13 del descanso) quedó anulada con un parcial 0-11 en tres minutos y medio. Con Bodiroga desaparecido, Navarro cargado con tres faltas y sólo la aportación de Fucka e Ilievski, el Barcelona aguantó como pudo hasta el descanso (36-38). Sin embargo, en el tercer cuarto, los azulgrana vivieron del acierto en tiros libres. Las faltas castigaron al Madrid, los locales no desaprovecharon la ocasión y se escaparon mínimamente en el marcador (57-51) al término del tercer cuarto. Pero en el momento decisivo, el Madrid fue mejor. Bullock y Burke fueron los amos de la situación, después de que Maljkovic dispusiera un quinteto con tres jugadores muy rápidos (Bullock, Sonko y Bell) y dos armarios en la pintura (Burke y Hervelle). El Barcelona se fue diluyendo, pero los blancos descontaron la ventaja local en cuentagotas. A cuatro segundos para el final y con 63-64 para el Madrid, una dudosa personal señalada sobre Sonko situaba a Ilevski con la posibilidad de convertirse en el jugador del partido, pero no fue así. El macedonio sólo acertó un lanzamiento (64-64) y con 4,8 segundos para el final, se notó la mano de Malkjovic. Sacó bajo canasta Gelabale, la defensa barcelonista sobremarcó a Bullock, pero el balón fue para Sonko, quien avanzó con rapidez y dio un pase para Burke, que protagonizó la jugada del partido. Fintó sobre Fucka y anotó la canasta de la victoria, un triunfo que ponía fin a tres años de derrotas ante el Barcelona, que había ganado los últimos ocho partidos a su máximo rival.