La Deportiva B mereció mejor premio que una goleada en casa del Jai Alai
Los primeros cuarenta y cinco minutos de partido destacaron por el juego alterno, con algunas oportunidades de gol para ambos equipos, aunque ninguno de los dos logró perforar la portería contraria y terminó con empate a cero. Los inicios de la segunda parte no serían tan positivos para los leoneses ya que a los cuatro minutos de la reanudación Vaquero, tras recibir un pase de Héctor Méndez, bate con la pierna derecha a Rubén II. El gol fue un auténtico jarro de agua fría para los leoneses que aún así trataron de rehacerse; sin embargo sus ansias por lograr el empate cada vez dejaban más huecos en su defensa. Así, en el 62 pudo sentenciar Héctor Méndez con un semi globo que roza la escuadra y dos minutos después, en un corner, Pumky cedía el balón al portero. Los leoneses lo intentaban pero los locales, lejos de encerrarse en su área, buscaban una y otra vez la sentencia que pudo llegar en el minuto 82 con un cabezazo de José Antonio en el saque de un corner, pero que despejó un defensa leonés. La jugada que pudo cambiar el signo del encuentro llegaba en el minuto siguiente cuando, tras un error defensivo de Óscar, Raúl encaraba a Carreras, pero el meta salmantino, muy acertado, detiene el balón por bajo. De ahí al final llegaban dos goles más para el Jai Alai que abultaban la derrota leonesa, quizás un resultado demasiado abultado pero no por ello menos justo. Y es que tras un disparo desde el medio campo de Juanma en el minuto 85, lo único reseñable de esta recta final fueron los dos goles charros que llegaron cuando el equipo leonés buscaba a la desesperada el gol del empate. Así, en un contragolpe llegaba el 2-0, obra de Pedro Javier tras pase de Héctor Méndez. En plena euforia local Pedro Javier hacía el 3-0 al aprovechar un mal entendido entre Rubén II e Iván Díez en el cual le bastó meter la punta de la bota para situar el 3-0 definitivo. En suma, derrota más abultada de la cuenta en contra de la Deportiva, que nunca se rindió, pese a tener el marcador en contra.