Screpis salva un punto y pone en pie al Toralín en el día de su adiós (2-2)

La Deportiva perdona al Recreación y no terminó perdiendo porque el argentino lo impidió

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Ramón Díez - ponferrada
Ponferrada

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La Deportiva no sentenció un encuentro que tuvo dominado durante setenta minutos, en los que creó innumerables ocasiones de gol y terminó pagándolo con un empate que sabe casi a victoria porque los locales iban perdiendo en el descuento. Entonces apareció Fernando Daniel Screpis para firmar el empate y protagonizar una secuencia de imágenes que le llegaron muy dentro a la grada, sabedora de que el argentino dejará el equipo por decisión de los técnicos. Se debió ganar, se pudo perder y se terminó empatando. Es la lectura más escueta de un encuentro tan variable como el propio fútbol. Verdad es que el Recreación de Logroño no es un equipo del montón, cuenta con jugadores de calidad y eso ya se sabía. También se sabía que los bercianos están atravesando por un momento de inspiración que ayer no terminó de plasmarse y por eso casi lo pagan con una derrota que, visto lo visto, habría sido injusta. Aunque hablar de justicia o injusticia en el fútbol ya es algo tan subjetivo que no merece la pena hurgar más en ello. El caso es que los locales dominaron a su rival durante la mayor parte del partido para alegría de una grada que ayer estaba más poblada de lo habitual por un público ávido de aplaudir lo que fuera menester. Con ese panorama tan propicio, emergió la figura de Fran, que ayer fue de largo el mejor de su equipo. Suya fue la asistencia del primer gol a Brasi, quien sólo tuvo que poner el cuerpo para enviar a la red. Y suyos fueron también otra gran cantidad de centros que nadie acertó a convertir para haberle restado emoción a un partido que no la merecía. Brasi acertó con el gol por tercer partido consecutivo, pero es que si anotara el treinta por ciento de las ocasiones que se le presentan en cada partido, no habría ningún jugador, en todas las categorías del fútbol español, capaz de alcanzarle en el pichichi. Ayer, el ariete blanquiazul metió un gol, pero tuvo otras cuatro ocasiones que se desperdiciaron. No sólo él. También perdonaron Tarradellas, Miguel o Fran. En suma, demasiadas concesiones a un rival que también puede hacer daño, como lo demuestran sus estadísticas a domicilio y como lo dejó patente en el choque de ayer. Cuando parecía que la Deportiva terminaría marcando el segundo gol para tranquilidad de sus incondicionales, un golpe de suerte propició el empate riojano. Resulta que Carmelo, que ya había avisado anteriormente con otro lanzamiento que provocó el lucimiento de Rubio para desviar a córner, volvió a probar fortuna y la obtuvo, nunca mejor dicho. Su disparo raso tropezó con la pierna de Juan Povedano y el balón se envenenó por encima del sorprendido Manolo Rubio que sólo pudo convertirse en espectador de excepción en el octavo gol que encajaba esta temporada. El jarro de agua fría dejó desorientada a la Deportiva y una nueva pérdida de Miguel, obligó a Povedano a hacer una falta para evitar la penetración hasta la portería de un jugador riojano. El árbitro le mostró al madrileño la cartulina que le impedirá estar en León ante la Cultural y, lo que es peor, Cabeza aprovechó el lanzamiento para batir a Rubio con un balón raso que se coló entre la muralla humana de los blanquiazules. Quedaban diez minutos y ya era para pensar en lo peor. La tarde no podía resultar más aciaga. El equipo perdía en casa, por vez primera este año, y Tomé perdía de una tacada a dos pilares básicos para el derbi del Amilivia, como son Miguel (por su enésima protesta) y Povedano por la falta ya reseñada. Pero con las navidades a la vuelta de la esquina, el cuento de ayer tenía que tener forzosamente un final feliz, o casi. Fernando Screpis había salido al campo para recibir el cariño de una gente a la que, en teoría, no volverá a ver por decisión del cuerpo técnico. Se puso de media punta para suplir a un Rubén Vega desconocido. Y con todo perdido, Bornes golpea desde campo propio y encuentra al argentino que controla y chuta cruzado para hacer el empate en el descuento.

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