TERCERA DIVISIÓN
El Huracán se alía con la fortuna para llevarse un pobre empate (1-1)
El Benavente fue muy superior a lo largo del partido pero no acertó con la portería de Javi
El ataque huracanista apenas existió ante el Benavente a lo largo de los noventa minutos de juego
El Huracán Z arrancó un punto en su visita a Los Salados merced a un gol en el tiempo de descuento desde el punto de penalti, después de una falta ingenua cometida por la zaga local en una jugada sin mayor trascendencia. La primera parte fue nefasta. Mala a rabiar. Únicamente algún escarceo de Alijas, el mejor del partido, por banda derecha, puso algo de ambiente en el partido. Tan sólo cuatro jugadas de peligro en esta primera mitad. La primera ocurrió en el minuto 8, en una internada de Iván por la banda derecha. Su centro lo detuvo sin mayores problemas el portero Javi. Poco después, Alijas entró por banda derecha de nuevo y, mano a mano con el portero, ligeramente escorado, en vez de disparar sobre los tres palos dio un pase de la muerte que acabó en los pies de la defensa del Huracán. La única acción de peligro, si es que se le puede llamar así del conjunto leonés en toda la primera mitad, llegó en el minuto 32, en un saque de esquina que Valderrey peinó en el primer palo y Alfredo, en el segundo, completamente solo, no acertó ni a controlar ni a rematar. En el 37, vino el gol del conjunto local tras una gran jugada de Alijas por banda derecha que llegó a línea de fondo. Su centrofue rematado por Sami en el segundo palo al fondo de las mallas. Por fortuna para los espectadores, la segunda parte fue algo más entretenida. El Benavente dominó durante los cuarenta y cinco minutos ante un Huracán completamente plano e inoperante. Ni disparó a puerta. La primera acción de peligro local llegaría en el minuto 57 en un disparo de Iván desde banda derecha que Javi despejó a córner, no sin problemas. En el minuto 65, Alijas, en una nueva galopada por banda izquierda, se plantó ante el portero y de nuevo Javi detuvo el esférico. En el 78, Iván Bragado se plantó ante el portero del Huracán. Su disparo fue despejado. Ante el acoso del conjunto local José Díez arriesgó, para buscar el tanto del empate, al quitar a dos defensas y meter dos jugadores con mayor intención atacante. En el tiempo de descuento llegaría el penalti por una mano clara de David Martín dentro del área en una jugada sin peligro alguno y que Joaquín se encargó de transformar estableciendo el empate a uno.