María José Rienda se cita con el podio de Bormio en el gigante
La granadina es la gran baza española en los Mundiales para rememorar los triunfos de los Ochoa
Rienda participa hoy en el gigante de los campeonatos del mundo
La granadina María José Rienda tiene hoy en el gigante de los Campeonatos del Mundo de Bormio la gran oportunidad de colgarse un metal con el que confirmar su presencia las últimas temporadas de la Copa del Mundo en la elite de la especialidad. Rienda será la gran baza española, en una prueba donde también estará la esquiadora de origen chileno Carolina Ruiz, en Bormio para volver a saborear un metal en una gran competición después de que la familia Fernández Ochoa, con Paco (oro olímpico en Sapporo'72 y medallista mundial en St. Moritz'74) y Blanca (bronce en Albertville'92), lo alcanzara. El de mañana será el 'día D' para una española que llega en la madurez de su carrera deportiva, después de estrenarse en un Mundial con apenas 20 años en su casa, en 1996 en Sierra Nevada, y con ganas de sacarse la espina de su caída en St. Moritz hace dos años. Rienda, con cinco Mundiales ya a sus espaldas, se ha convertido en una habitual en los últimos años en los podios de la Copa del Mundo y confía en que mañana sea su día y pueda pisarlo, por fin, en una gran cita. Este año ya ha estado en el cajón en dos ocasiones, en Soelden en la prueba inaugural y en St. Moritz, y tan sólo su falta de regularidad, con dos caídas, hacen que sea quinta en una general de la especialidad de la Copa del Mundo en la que el año pasado fue tercera. Casualmente el peligro de la caída debe ser algo que no se puede permitir la andaluza mañana. En Santa Caterina, en la pista Deborah Compagnoni, ya se fue al suelo esta temporada en la Copa del Mundo y de los errores debe aprender. Las rivales de la española en el gigante son muchas, con la finlandesa Tanja Poutiainen, revelación de la temporada como líder de la general y compañera de entrenamiento de la andaluza, la sueca Anja Paerson, la croata Janica Kostelic y la eslovena Tina Maze como aspirantes al podio. Además, Poutiainen quiere convertir en metal su buen estado de forma, después de fracasar en su participación en cuatro Mundiales y dos Juegos Olímpicos. Quienes si saben lo que es el triunfo son Paerson, oro en eslalon gigante en St. Moritz, y Kostelic, la gran estrella de los Juegos de Salt Lake City y de los Mundiales de 2003 y que ha vuelto por sus fueros en Bormio con el oro en la combinada y el descenso. Sobre los problemas que están sufriendo las esquiadores austriacas, que están fallando más de lo habitual en pruebas en las que, a priori son favoritas Rienda cree que todo se debe a una cuestión de igualdad. «No se que les está pasando, pero la rivalidad cada día es más grande entre todos los países y no hay tanta diferencia entre unos y otros. Todas estamos entrenando muy bien y estamos en iguales condiciones que ellas y claro, así la rivalidad es el doble», aseguró la esquiadora granadina en la jornada previa a la disputa del gigante.