León exhibe su doble cara para poder remontar tras el descanso
Barnes prueba que su progresión no ha tocado techo para liderar la victoria ante el Gijón
Higgins pugna con Tim Young por conseguir hacerse con el balón en el partido de anoche
Jareño siempre dice que las estadísticas están para romperlas y ayer León acabó con una racha de diez años sin ganar en Gijón. El equipo inició el partido con un parcial de 0-7 pero el conjunto local se rehizo pronto y se puso arriba (10-9) porque Waleskowski exhibió su muñeca para sumar dos triples consecutivos y una canasta desde media distancia. El partido iba a un ritmo vertiginoso y la igualdad era la pauta dominante, por lo que Jareño optó por iniciar las rotaciones y por mover el banquillo. El estadounidense de origen polaco era una pesadilla para León, que vio como el triple agónico de Jeffers desde el centro de la cancha al final del periodo no era dado por bueno porque lanzó claramente después de sonar la bocina. Con cuatro puntos de desventaja (17-13) León buscó nuevos argumentos en el segundo cuarto, pero la defensa local se exhibía para robar y anotar fácil lo que llevó la máxima ventaja al marcador (26-15). El balón no quería entrar y el equipo de Jareño se desangraba al ser incapaz de frenar al rival y de conseguir anotar, por lo que el técnico puso en pista a López Valera para ganar centímetros y apostó por la zona porque la actitud individual defensiva no era ni mucho menos la idónea. Pero el principal problema era el ataque en el que León se veía incapaz de anotar con una mínima continuidad por lo que la ventaja local alcanzó otro máximo (35-22) en medio de continuas pérdidas de balón porque el equipo de Jareño se ahogaba sin encontrar ideas válidas. En las últimas jugadas sumó un parcial de 2-7, aunque no le fue concedida tampoco otra canasta agónica por lo que se fue ocho abajo a los vestuarios y con mucho que mejorar (37-29). Tras el parón un parcial de 0-7 inicial de León obligó al técnico local a parar el partido (37-36) en menos de minuto y medio. El Gijón se rehizo y volvió la misma tónica con un León fallón y un conjunto local muy atento a la hora de robar por lo que volvió a tomar una leve ventaja (43-38). Pero otro parcial de 0-6 con robo y mate de Barnes incluido puso al equipo arriba (43-44) por vez primera desde el arranque. El equipo de Jareño había cambiado radicalmente y al verse arriba apretó los dientes en defensa para ampliar la ventaja. En la pista había mucha tensión y Higgins cometió su cuarta falta lo que devolvió a la pista a Martín Ferrer. El poderío de Barnes daba sus mejores frutos -haciendo de todo en la pista- lo que llevó a León a ponerse siete arriba (46-55) con un parcial en el cuarto de 9-23. Y cuando Jareño decidió darle descanso el Gijón sacó partido para irse al cuarto definitivo con cuatro puntos de desventaja (51-55). En el periodo final la tensión llevó a una fase de errores de la que León salió airoso con dos triples de Panadero y Jeffers. Pero el Gijón apretaba mucho en defensa y los de Jareño no fueron capaces de despegarse del rival. Y la tensión que se enviaba a la grada retornaba y la pagó el Gijón en forma de antideportiva que sentó a Tim Young, verdadero baluarte local bajo los aros. Y lo que no falta en la LEB, rápido llegó la compensación. La zona de León le daba frutos y logró ponerse nueva arriba (63-72) cuando faltaban dos minutos. El Gijón robó un balón pero las protestas de Tobalina fueron por fin castigadas y los de Jareño jugaron con el tiempo con doble base para llevarse un triunfo realmente importante, aunque no sin sufrir al final.