Ademar hizo valer su solidez para vencer a un combativo Alcobendas
El equipo de Cadenas dio toda una lección defensiva y sigue agarrado al tren de cabeza
Castresana, que acabó con seis goles, fue ayer uno de los más destacados del equipo leonés
El Ademar sufrió para derrotar a un aguerrido Balonmano Alcobendas que sólo se rindió en los minutos finales, cuando le faltaron las fuerzas y la solidez leonesa se impuso. A excepción de en los primeros instantes, los leoneses siempre comandaron el marcador, aunque durante algunas fases del segundo tiempo se complicaron la vida, cuando los alcobendenses se colocaron a un solo gol. Sólo al final pudieron distanciarse los de Manuel Cadenas, que sumaron tres nuevos puntos que mantienen intactas sus opciones en liga. El partido enfrentó al Ademar con un Balonmano Alcobendas que decidió trasladar el duelo al Polideportivo Municipal, ya que su sede habitual, el Pabellón Severo Ochoa, se quedaba pequeño para acoger al gran numero de aficionados que se congregaron para apoyar a su equipo ante uno de los más firmes candidatos al título liguero, además de a los numerosos aficionados leoneses que llegaron en autobús. Era un partido de reencuentros, ya que volvían a Alcobendas Jorge «parapenaltis» Martínez, que defendió hasta hace dos temporadas la portería local, y Roberto García Parrondo, junto con Manolo Colón, dos jugadores formados en las categorías inferiores del club local. Las bajas más importantes eran las del serbio Radjenovic, por parte local, y del mencionado Colón, por los leoneses, ambos por lesión. El conjunto de Manolo Cadenas se presentaba en Madrid tras su derrota ante el Hamburgo, en Recopa, y la sufrida victoria frente al Arrate en la última jornada de liga, por lo que el Alcobendas salió consciente de que tenía una gran oportunidad para tratar de dar la sopresa ante uno de los gallitos. Guijosa planteó un septeto inicial eminentemente ofensivo y logró así un parcial inicial de 2-0 que ponía en apuros la superioridad visitantes. Reaccionó Cadenas recolocando a su equipo, que respondió dándole la vuelta al marcador con un parcial de 2-5, basándose en la eficaz aportación ofensiva de Castresana. Los madrileños basaban su juego en una defensa rocosa, ataques eléctricos y un excepcional Saric bajo los tres palos, mientras que el conjunto leonés aprovechaba la contundencia de Metlicic para mantener una corta renta de dos goles en el marcador. Aguirrezabalaga sostenía a los locales en el partido, por lo que el técnico visitante decidió dar entrada a Curuvija en el extremo, posición desde la que anotó dos tantos de forma consecutiva. Jorge Martínez aportó su sobriedad y frenó varias transiciones claras de los hombres de Guijosa, quien viéndose impotente ante la efectividad visitante, se vio obligado a pedir su primer tiempo muerto con un 10-15 en el electrónico, a falta de ocho minutos para el descanso. La buena defensa leonesa provocaba constantes pasivos de los madrileños que, cuando encontraban la vía de penetración, se encontraban casi siempre con Martínez. Cadenas también pidió un tiempo muerto para preparar el último minuto, tras el que se llegó al tiempo de descanso con un cómodo 14-19 en el marcador. Rafa Guijosa aleccionó a los suyos en el vestuarios y los alcobendenses salieron enchufados, logrando un parcial de 3-0, todos ellos anotados por Linden, lo que unido a una buena defensa y al despiste inicial del Ademar, dejaba el resultado en un apretado 19-20. Sin embargo, el conjunto madrileño perdió la concentración, lo que fue bien aprovechado por el Ademar para reabrir la brecha en el tanteo (21-25) aunque de nuevo la diferencia quedó reducida a un solo gol (24-25). Sin embargo, la buena defensa de Morros y Vatme mantuvo a los suyos por delante. Guijosa se la jugó y puso en pista a sus mejores lanzadores, Polakovic, Linden y Aguirrezabalaga, mientras que Cadenas recurrió a Perales, Metlicic y Castresana para tratar de frenar el ímpetu de los anfitriones. Dos errores defensivos locales elevaron la diferencia a cinco goles (26-31). Los postreros tantos de Juanín y Curuvija sirvieron para cerrar un tanteo que resulta engañoso ante la igualdad que presidió la mayor parte del encuentro.