Una carrera táctica deja fuera del Mundial al leonés Sergio Gallardo
Estévez, tercero en el nacional hoy, irá a Helsinki pese a que tiene peor marca que el berciano
El madrileño Arturo Casado, de 22 años, agitó el estancado panorama del medio fondo español con su victoria en la final de 1.500 metros de los campeonatos de España, relegando a puestos de escolta a Reyes Estévez y a Juan Carlos Higuero. Una semana después de conquistar en Erfurt (Alemania) el título europeo sub 23, Casado reivindicó su derecho a ocupar un sitio en el grupo de elite del medio fondo español, que había experimentado un apreciable declive en los últimos años. Hasta este mismo año, Casado, que trabaja a las órdenes de Arturo Martín (entrenador de Alberto García), había sido considerado un corredor sin final. En Málaga, ha ganado su primer título español en una carrera táctica que se resolvió en los últimos 200 metros. Sostuvo el codo a codo con Higuero al penetrar en la última curva y derrotó en la recta a un «killer» como Estévez. Su marca fue 3:48.75. Casado acompañará a Estévez y a Higuero a los Mundiales de Helsinki con la tranquilidad de haber superado con creces todos los objetivos que se había propuesto esta temporada, pero sin renunciar a batirse por las medallas en la final. Sergio Gallardo, cuarto tras manejar dos cambios de ritmo, se quedará fuera de los Mundiales. Casado, con sólo 22 años, le queda el Mundial (del 6 al 14 de agosto), aunque eso ya será el colofón, el premio a su excelsa temporada. «A Helsinki ya voy sin presión». Pero se adelanta para puntualizar: «Yo soy muy ambicioso y aquí también llegaba sin presión». A dos semanas del campeonato del mundo al aire libre, sólo le resta mantener su soberbio estado de forma. Seguirá trabajando con su grupo de entrenamiento, empapándose de lo que aportan sus compañeros, aprendiendo de Alberto García. «Lo que más admiro de él es su experiencia y su profesionalidad. No he conocido a otro tan profesional como Alberto García». Ahora, tras pasar por Málaga, Arturo Casado ha superado a su amigo Alberto García, quien sucumbió claramente en la final de los 5.000 metros que se adjudicó Jesús España (14:03.12). El madrileño, que volvía a un campeonato de España tras cumplir dos años de sanción por dopaje, sólo pudo ser séptimo.