Un empacho de Alpes en la última semana caracteriza el nuevo Tour
La próxima edición tendrá nueve etapas planas, ocho de ellas seguidas, y cinco citas de alta montaña
Trazado del Tour 2006 que comenzará en Estrasburgo con final en París
El Tour de 2006 puede que resulte en la carretera todo un espectáculo, algo muy diferente a la impresión que dio la presentación oficial de la carrera, en la que los organizadores mostraron una prueba dividida en dos partes totalmente diferenciadas El recorrido, un prólogo y 20 etapas, parece desequilibrado. En la primera parte, hasta la décima etapa, no habrá dificultades montañosas, ni tampoco una contrarreloj por equipos, una etapa que había sido habitual desde el año 2000 en el Tour, pero que en algunas ocasiones se había suprimido. Un prólogo y una contrarreloj individual aparecen como los lugares más propicios para establecer las primeras diferencias, sin olvidar el peligro que pueden tener para algunos corredores y equipos esos primeros días. A partir de la undécima etapa cambiará la situación. El paso por los Pirineos está penalizado después de los incidentes que hubo el año pasado. Hay una gran etapa pirenaica, con final en Plá de Beret, y luego una indigestión de Alpes, empezando por Alpe D'Huez , siguiendo por La Toussuire y finalizando en Morzine. En tres días habrá once puertos, entre ellos el Izoard, Lautaret, Galibier, Croix-de-Fer, Joux Plane o Colombiere. Teniendo en cuenta que en toda la carrera se pasarán 22 puertos, queda muy claro donde se concentra toda la dureza. Sólo 7 etapas superarán los 200 kilómetros de recorrido. Luego quedará la contrarreloj final. En suma, un trazado con la montaña concentrada en tres días. A los corredores que han estado en la presentación como Alejandro Valverde y Haimar Zubeldia les ha parecido duro. Entre los directores hay opiniones distintas. Lo que va a cambiar en el Tour 2006 es que no estará Lance Armstrong y eso sí que debe de influir en la forma en que se vaya a correr la prueba. Un resumen rápido del Tour 2006 nos dice que hay nueve etapas planas, ocho de ellos prácticamente seguidas, con cinco etapas de alta montaña. A Ullrich le dan vida Tres de esas etapas tendrán finales en alto: Plá de Beret, Alpe D'Huez y La Toussuire, una llegada a 1.690 metros de altura, en una población que tiene 600 habitantes. La subida más dura de todas es la de Alpe D'Huez. Ni Plá de Beret, ni La Toussuire tienen grandes dificultades. Lo duro estará en los puertos anteriores que tendrán esas etapas. Hay un prólogo, dos contrarrelojs largas y cuatro etapas bastante accidentadas. El Tour debe de jugarse en los Alpes, pero más de un corredor lo perderá en la primera semana. Con 115 kilómetros contrarreloj, un especialista como Jan Ullrich disfrutará. Del pequeño grupo de elegidos que pueden disputarse la carrera es al que mejor le va ese trazado presentado. No tiene nada de llamativo el Tour de Francia 2006 que empezará en Francia y pasará a Holanda, Bélgica, Luxemburgo y España. Junto al trazado, lo más interesante de la puesta de largo estuvo en el discurso de Patrice Clerc, presidente de ASO, que se despachó a gusto con los dos temas estrellas que vienen siendo repetitivos en esta presentación desde hace años. El primero de ellos es el dopaje y el segundo, el Pro Tour. Pidió que los responsables de estos apartados, la UCI y el AMA (Agencia Mundial Antidopaje) «hagan su trabajo. Que se intensifiquen los controles fuera de competición y que se haga rápido. Deben de trabajar juntos en todas las disciplinas y traer la credibilidad a este deporte». Sobre el Pro Tour, sin citarlo, dijo que «no se puede quitar la esperanza para acceder al máximo nivel a corredores, equipos y firmas comerciales. Ese es un sistema contrario al deporte. Giro y Vuelta estamos unidos en esta y otras propuestas». Ni siquiera hablaron de los 19 equipos que ahora mismo forman parte del Pro Tour. Si están fuera de esa competición podrían reservarse el derecho a elegir quienes lo corren, aunque tampoco tienen mucho donde escoger.