«Tenéis bastante más miedo vosotros, ni me planteo no estar en Alemania»
Luis Aragonés niega tener dudas ante Eslovaquia, aunque acepta que igual ha podido cambiar de opinión tras observar algún entrenamiento y conversar con los jugadores: «Ése es, precisamente, el trabajo del entrenador, pero mis ideas están claras y no tengo ninguna preocupación salvo no marcar un gol pronto y que cunda el nerviosismo. Tenéis más miedo vosotros», espetó el seleccionador nacional. ¿Cambiará de dibujo? «Lo del sistema no me dice gran cosa. El caso es cómo utilizar bien todas las parcelas del campo». Pese a que la selección ha llegado a este punto por errores propios, Luis cree que el «equipo ha mejorado y ha ido más en los últimos partidos». A los 67 años, el abuelo está en puertas del primer Mundial de su carrera. «Mi pensamiento como jugador hace tiempo que acabó, pero como entrenador sería tremendamente bonito conocer una Copa del Mundo después de toda una vida dedicada al fútbol. Ahora, ni me planteo no estar en Alemania». A estas alturas de su vida, dice que las críticas le resbalan. «No me molesta casi nada, sólo trato de aprender cada día del que dice o escribe cosas interesantes», afirma. Está tranquilo y seguro de «haber dado a los jugadores las herramientas necesarias para ganar». Confía en que esta vez «España materialice al menos el 50% de las ocasiones». En todo caso, ve complicado sentenciar en el Calderón y recuerda que «las eliminatorias duran al menos 180 minutos». Dos precedentes Desde que Eslovaquia comenzó a disputar partidos internacionales como país independiente en 1993, sólo se ha enfrentado dos veces al combinado nacional. Y ambas, en la fase de clasificación para el Mundial de Francia. Compartieron el grupo 6 junto a Malta, Islas Feroe, República Checa y Yugoslavia. El equipo de Javier Clemente consiguió la clasificación como primera de grupo (26 puntos) con tres de diferencia sobre el segundo (Yugoslavia, 23). La victoria de España en Bratislava fue vital para encarrilar de forma definitiva la clasificación. Dos goles de Kiko y Amor anularon el tanto de Majoros. Después, un trámite con Malta certificó el pase al Mundial de Francia, de tan infausto recuerdo.