La Deportiva, en estado de gracia La plantilla hace gala de una moral a prueba de bombas
Los bercianos se muestran convencidos de sus posibilidades aunque no se ven favoritos
La Sociedad Deportiva Ponferradina se presenta en el derbi consciente del buen momento de forma por el que atraviesa. Por eso los jugadores blanquiazules llegarán confiados en sus propias posibilidades al Antonio Amilivia, sabedores de que tendrán muchas opciones de llevarse los tres puntos si son capaces de mostrar la misma solidez que plasmaron hace una semana en el Helmántico. El técnico berciano ha debido pensar que no es necesario poner ni quitar nada cuando las cosas funcionan y es muy posible que la formación inicial de la Deportiva sea la misma que jugó en Salamanca, después de concluir ayer por la mañana la preparación del derbi sin que se registrara ninguna incidencia en el estado físico de la plantilla. Todos los jugadores del primer equipo están convocados para viajar esta mañana a León, desde las 11.30 horas, con el fin de hacer piña en el encuentro de la máxima rivalidad provincial. El almuerzo está programado en el Hotel Conde Luna de la capital, desde donde toda la expedición se desplazará hasta el estadio hora y media antes de que comience el encuentro. Alberto se ha recuperado La principal atención del último entrenamiento de los blanquiazules, celebrado en la mañana de ayer en El Toralín, estaba puesta en el estado físico del defensa central Alberto García, afectado por un pinchazo en los isquiotibiales que arrastraba ya desde el partido del pasado domingo ante el Salamanca. Su situación se había visto agravada debido al estado del terreno de juego del Colomán Trabado. La nieve y la lluvia habían dejado excesivamente blando el campo de entrenamiento a lo que ayudó negativamente el hecho de que se le haya echado bastante arena esta semana para su mantenimiento. Todo eso hizo que Alberto presentara los síntomas habituales de una sobrecarga muscular que ponía en duda su participación para el choque de esta tarde. Sin embargo, ayer por la mañana Alberto parecía estar ya recuperado de sus dolencias y todo indica que esta tarde estará sobre el terreno de juego del Amilivia, formando pareja defensiva con el capitán Joaquín Bornes, que también había regresado con alguna molestia de Salamanca. Como quiera que Toñín está saliendo de su inactividad por la lesión en el hombro que sufrió a finales de año, lo más normal es que Chupri, en excelente estado de forma, y Juan Fuentes, repitan en los laterales. Para el centro del campo son intocables por ahora Vicente Úriz y Gorka Soria, al menos hasta que el argentino Martín Morello alcance el tono físico que aconseje su debut. En las bandas volverán a repetir seguramente Fran y Asier Salcedo, pensando en que Pichi Lucas se incline por repetir la misma pareja atacante del Helmántico, con Rubén Vega y Diego Ribera como hombres más adelantados. Se da por hecho que Gonzalo Pavone volverá a verse relegado a la suplencia porque Pichi Lucas estima que su aportación puede ser más beneficiosa para el equipo en el próximo encuentro frente al Burgos en El Toralín, por la sencilla razón de que el partido se juega en casa. Tampoco parece oportuno realizar cambios en cuanto a los integrantes del banquillo. Es posible que las molestias que arrastraron los dos centrales titulares, Alberto y Bornes, a lo largo de la semana, aconsejen al entrenador a convocar a José Antonio Soto, pero Alberto Rivadulla ha demostrado oficio en las ocasiones de que ha dispuesto. Toñín parece fijo en el banco, junto con los delanteros Pereira y Pavone. David Sierra les acompañará porque la titularidad de Manolo Rubio no corre peligro. El ritual del aperitivo sabatino Aunque el partidillo del pasado miércoles, en el que se decidía el grupo de jugadores que pagaría el habitual ágape del sábado, resultó un tanto alterado por el incidente que protagonizaron Joaquín Bornes y Rubén Vega, al final todo quedó en nada, como era de esperar y ayer el equipo dio buena cuenta de las viandas, una vez finalizado el entrenamiento. Para reforzar todavía más el estado de ánimo del plantel, ayer apareció el tesorero, José Antonio Prada, para proceder al pago de la nómina correspondiente al final del entrenamiento, por lo que la moral está a tope para el derbi.