El Racing logra un valioso empate gracias a su gran segunda mitad Miles de aficionados se manifiestan contra Pitermann
El Alavés, que fue de más a menos, firmó un pésimo final a causa del desbarajuste técnico
El Racing de Santander arrancó un valioso punto en su visita al feudo de Mendizorroza, sobre todo por su gran segunda parte, aunque en la primera estuvo siempre a merced de un Deportivo Alavés que fue de más a menos, hasta culminar en un pésimo segundo tiempo. En los primeros quince minutos del choque el Racing contuvo bien todas las embestidas locales aunque sin crear mucho peligro arriba. Pero, en el minuto 19, un ataque muy bien hilvanado por el Deportivo Alavés, tras un pase perfecto del catalán Quique De Lucas sobre el brasileñó Nené, éste picó el balón hacia las mallas del marco defendido por el meta israelí del Rácing, Dudu Aouate. La réplica racinguista llegó siete minutos después al transformar una pena máxima el chileno Pinilla (1-1), tras un penalti, por empujón, en el que incurrió el argentino Martín Astudillo sobre el brasileño del equipo cántabro, Felipe Melo. En el 33, le fue anulado un gol de cabeza al ex-racinguista Rodolfo Bodipo, por fuera de juego, a pase de Nené. Sin embargo, un minuto más tarde fue el delantero australiano John Aloisi el que hizo el 2-1 para los de Vitoria, después de cruzar con el pie izquierdo, y practicamente sin ángulo de tiro, un buen balón centrado desde la parte izquierda por Nené. Trató de apretar el Rácing de Santander en el comienzo del segundo tiempo, adelantando sus líneas y creando bastante peligro por la banda derecha a cargo del «estilete» Felipe Melo. Felipe Melo tuvo una buena oportunidad de gol para su equipo en el minuto 68, pero el meta argentino del Deportivo Alavés, Franco Costanzo, despejó a córner en una feliz intervención. Se veía venir el gol del empate, y así el galo Wilfred Dalmat empataba de un gran zapatazo en el minuto 72, a pase de un gran Felipe Melo. El desbarajuste táctico del equipo alavesista fue 'in crescendo' a medida que pasaban los minutos, y sólo la fortuna salvó a los de hombres de Dmitry Piterman y Mario Luna de perder el choque tras una segunda parte verdaderamente poco afortunada de los locales.