| Perfil | Eufemiano Fuentes | ATLETISMO
El ginecólogo más polémico de todo el deporte español El doctor Fuentes podría acogerse al secreto profesional para no revelar datos El Colegio de Médicos asegura que el dopaje viola el código ético Manolo Martínez participará en la tercera edición del C
Detenido por el escándalo del dopaje, aseguraba hace poco: «no soy un criminal, no tengo culpa de que otros no logren mis éxitos»
Fuentes sale de la cárcel de Soto del Real junto a su abogado
Número uno a su paso por la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra, Eufemiano Fuentes (Las Palmas de Gran Canaria, 1955) es hoy noticia por verse involucrado en un escándalo de dopaje sin precedentes en España. El ginecólogo isleño fue detenido la semana pasada junto al director del equipo ciclista Liberty Seguros, Manolo Saiz, José Luis Merino, responsable de un laboratorio médico, el ciclista Alberto León e Ignacio León, dirigente del conjunto Comunidad Valenciana, antiguo Kelme, por presunto delito contra la salud de los deportistas. Tras ser ingresado en la prisión madrileña de Soto del Real, Fuentes abonó la fianza de 120.000 euros estipulada por el juez y, apenas unas horas después -sólo pasó una noche en la cárcel-, abandonó el centro penitenciario sin realizar manifestación alguna. La polémica siempre ha acompañado la figura de Eufemiano Fuentes, profesional poco dado a declaraciones públicas pese a los puestos de responsabilidad que ha ocupado. Desciende de una familia de prestigio en el archipiélago canario pero también marcada por la desgracia, pues su padre, acaudalado empresario tabaquero del siglo pasado, fue asesinado en 1976 y sus restos fueron encontrados en un pozo, según reza sentencia firme del Tribunal Supremo de 6 de noviembre de 1991. Enrolado a otras disciplinas Eufemiano Fuentes comenzó en el mundo del ciclismo en 1987, en el extinto Orbea. A partir de ahí, Once, Vitalicia y Kelme. Su relación con el mundo del deporte alcanzó otras disciplinas, pues en fútbol estuvo en la nómina de Elche y Las Palmas, y también tiene connotaciones personales, ya que fue campeón de España universitario en 400 metros y contrajo matrimonio con la velocista olímpica Cristina Pérez. En su trayectoria profesional se conocen algunos escándalos, como dos positivos de ciclistas -De la Cruz y Sevilla- y otro de su mujer en Barcelona. En la Unión Deportiva, en un partido ante el Rayo en Vallecas, se le acusó de inyectar en el descanso a los futbolistas sustancias que luego no se investigaron. «No me considero un delincuente, ni un criminal. No tengo la culpa de que otros no logren mis éxitos», ha repetido cada vez que era requerida su metodología laboral. Fuentes expuso en varias ocasiones que estaba a la vanguardia de los últimos avances de la medicina deportiva. De ahí que se granjeara la confianza de deportistas nacionales y extranjeros, que acudían a su consulta seducidos por los resultados que obtenía. «Si recibo una acusación de dopaje, tal y como hice hace años, llevaré a los tribunales a quien lo haga porque faltaría a la verdad», aseguraba sin ambages cada vez que llegaba a sus oídos la más mínima insinuación al respecto. Manzano, desconfiado El ex ciclista Jesús Manzano, protagonista hace dos años de las declaraciones que desvelaron el dopaje organizado en su equipo, el Kelme, declaró ayer que se alegró de la reciente Operación puerto, que le causó «felicidad y alegría», y aseguró que «muchos corredores no duermen tranquilos porque les trataba el doctor Eufemiano Fuentes». «Sentí alegría y felicidad cuando me enteré de la Operación Puerto, donde cayeron menos de los que yo cité, pero pueden caer en la siguiente. Creo que muchos ciclistas no duermen tranquilos porque el doctor Fuentes llevaba a medio pelotón», dijo ayer Manzano. Eufemiano Fuentes, presuntamente implicado en una trama de dopaje, denominada «Operación Puerto», podría acogerse al secreto profesional para no revelar las identidades de sus pacientes, aunque podría incurrir en desacato, explicó a Efe Rogelio Altisent, presidente de la Comisión Central de Deontología del Consejo General de Colegios Médicos. «Hay un principio básico que es el secreto profesional, que es sagrado para un médico. Pero puede que en un momento determinado el juez se lo pida. En ese momento es el médico quién tiene que tomar la decisión», explicaba ayer Altisent en una entrevista. El presidente de la comisiñon de deontología medícaba añadió sobre Fuentes que «puede acogerse al secreto profesional ahora, tendrá que atenerse a lo que el juez haga ya que podría incurrir en desacato. Puedo hacerlo, pero asumiendo los riesgos». Según Altisent, una de las excepciones al secreto profesional, que establece la norma pública para los médicos españoles, es por imperativo legal. Si un médico, aun por imperativo legal, considera en conciencia que no debe dar una determinada información». La Comisión Central de Deontología del Consejo General de Colegios de Médicos señala, en un comunicado oficial, que «el presunto papel de algunos médicos en la práctica del dopaje a deportistas es una violación inequívoca de la ética médica». La nota ha sido remitida por la Organización Médica Colegial (OMC), organismo que el pasado 9 de marzo firmó con convenio de colaboración con el Consejo Superior de Deportes (CSD) en asuntos de dopaje. «A la vista de la reciente difusión en los medios de comunicación del presunto papel de algunos médicos en la práctica del dopaje a deportistas, desea señalar que la participación del médico en tales prácticas es una violación inequívoca de la ética médica», afirma el comunicado. La Comisión Deontológica subraya que la «conducta antideontológica» en el médico «se agrava» cuando esas prácticas van ligadas a la obtención de beneficios económicos desproporcionados. El III Meeting Nacional Ciudad de Avilés reunirá el próximo 10 de junio en el Complejo Deportivo El Quirinal una participación encabezada por diez atletas olímpicos, a la espera de la confirmación del saltador asturiano Yago Lamela, cuya reaparición dependerá de su proceso de recuperación. Lamela se entrena en Asturias desde hace unas semanas, de nuevo a las órdenes del técnico Juanjo Azpeitia, el entrenador con el que ha logrado sus mejores resultados, y con el que intenta poner fin a un racha de dos años de lesiones. El director general de Deportes, Daniel Gutiérrez Granda; el concejal de Deportes de Avilés, Román Alvarez; el presidente de la Federación de Atletismo del Principado, Javier Pereda, y el técnico de la Atlética Avilesina Carlos Alonso presentaron ayer en Oviedo la tercera edición de la reunión, que incluye un homenaje a la saltadora de altura Ruth Beitia. Gutiérrez Granda situó el encuentro como «un intento por convertirlo en un referente nacional e internacional» para el que este año aportarán, entre otras figuras, las del lanzador de peso Manolo Martínez, el mediofondista Juan de Dios Jurado, las saltadoras de altura Ruth Beitia y Marta Mendía. El triatleta Pedro Ignacio Cuevas Juan, perteneciente al Club Triatlón León y a la Escuela de Fondo y Triatlón de La Bañeza, participó el pasado sábado 20 de mayo en la isla de Lanzarote en la 15ª edición de la carrera más dura del mundo en su modalidad. El Ironman de Lanzarote, sobre unas distancias de 3.8km natación, 180km bicicleta, 42.200km corriendo, esta prueba contaba con una inscripción récord de 1005 triatletas de 38 países, de los que sólo finalizaron las pruebas 825. El pistoletazo de salida se dió a las 7.00 horas y, como hora límite, la meta se cerraba a las 24.00 horas. En total, diecisiete horas de carrera para gente de todas las edades, desde los 18 hasta los 74 años. El leonés Pedro Ignacio Cuevas terminó en 11 horas y cuarente minutos (natación: 1,12 horas, bicicleta: 6,51 horas y maratón: 3,27 horas) y quedó en el puesto 74 de su categoría, un buen tiempo en su primer Ironman, al que acudía con el objetivo principal de acabarlo.