Paraguay se topa con el infortunio y su falta de pegada frente a Inglaterra
Paraguay se topó con el infortunio en su estreno mundialista, fue a contracorriente por culpa de un gol en propia puerta y sucumbió frente a Inglaterra, que apenas justificó el ruido estelar que alumbra a sus jugadores. El conjunto guaraní, que se felicitó por la recuperación de su principal puntal, el atacante Roque Santa Cruz, finalmente entre sus titulares, careció, sin embargo, de pegada. Y eso le llevó a la derrota en el principio de su andadura por Alemania 2006. Nunca pensó Paraguay que su irrupción en el Mundial iba a contemplar tantos aspectos en contra. Ni Inglaterra un panorama tan despejado en un ambiente propicio: clamoroso apoyo popular y ambiente inglés. El inicio fue cruel con el combinado guaraní, plagado de infortunio desde el arranque. En pleno acomodo, una falta en contra rechazada por Gamarra en un intento de despeje, se adentró en su propia portería. Una acción inocente, un centro servido por Beckham a treinta metros del marco extraordinariamente rentable para Inglaterra y maldito para los paraguayos, con sólo tres minutos del envite en juego. La acción sumió al combinado guaraní en una situación de caos. A renglón seguido, un mal salto dejó al meta Justo Villar tendido en el suelo. No se pudo reponer de la caída el arquero del New Old Boys argentino que, entre llantos, dejó su puesto a Aldo Bobadilla. Tanto contratiempo desquició al combinado guaraní. Víctima de una serie de imprecisiones que facilitaron la labor de Inglaterra, acomodado, sin esfuerzo en la faena. Paraguay irrumpió con mayor decisión tras el intermedio, pero el fútbol de ataque guaraní está reducido a Valdez o Santa Cruz, excesivamente protegidos por la zaga inglesa.