Argentina revive de nuevo y logra una clara victoria ante Eslovenia
Hermann trata de esquivar a Illic en un momento del partido de ayer
Argentina transformó la decepción sufrida frente a Serbia y Montenegro en el estreno del Torneo de Singapur en un nuevo soplo de ilusión gracias a la contundencia de la victoria cosechada ante Eslovenia en el segundo envite del cuadrangular asiático. Los albicelestes dieron un golpe de timón respecto a los tres anteriores amistosos contra Lituania, España y Serbia y Montenegro. Los hombres de Sergio Hernández jugaron con más paciencia en ataque. Mejoraron sus porcentajes y, de paso, la impresión general individual y como equipo. El paso adelante es apreciable porque enfrente había un adversario rocoso y con calidad. Se pasó de la oscuridad a la luz Argentira recuperó el pulso perdido tal y como había anunciado su técnico: en el momento más adverso, cuando sólo dan la cara los buenos de verdad. Eso sí, el único jugador que parece encontrarse en un estado de forma estable es Carlos Delfino. Pero siempre es una buena noticia para los campeones olímpicos saber que conservan la capacidad de reacción y que jugadores importantes hasta ahora intermitentes han vuelto a entrar en acción, sin grandes alardes, pero desde una situación comprometida. Juego incisivo El cambio más reseñable atañe al juego de ataque. Argentina perdió la brújula ofensiva contra España y ante la selección de Serbia y Montenegro. Frente a Eslovenia retomó la senda de la normalidad. Aún debe mejorar porque su baloncesto es mucho más incisivo. Lo que ocurre es que había que salir del pozo y eso es más difícil que cualquier otra cosa. Eslovenia es un combinado que juega con ritmo y que puede ser letal si sus exteriores encuentran huecos. Los albicelestes respondieron a la velocidad de los europeos con la misma moneda y elevaron el tono en defensa, uno de los rasgos típicos de este grupo.