El Baloncesto León prepara su gran homenaje a la afición Aranzana: «Queremos ganar»
La plantilla del club leonés regresó ayer a los entrenamientos y afronta el último partido de la temporada, ante el Manresa, como una forma de agradecer al público el apoyo recibido
Baloncesto León regresó ayer al trabajo en la jornada vespertina de entrenamiento que tuvo lugar en el Palacio de Deportes. Allí, los pupilos de Aranzana tuvieron una sesión física y preparatoria -que no será la última- de cara al partido que disputarán el próximo domingo en las instalaciones municipales ante el Ricoh Manresa. El equipo sabe que este encuentro, el último de la presente temporada, no será fácil, pero afronta el choque con ilusión y con ganas de hacerse con una victoria que pondría el broche de oro a la temporada y que serviría, además, como una forma de agradecer a la afición leonesa el apoyo que ha recibido durante los últimos meses. Baloncesto León irá a por todas ante el cuadro catalán con la intención de colocarse en el primer puesto de la tabla y redondear así una campaña en la que ya se hizo con la Copa del Príncipe a principios de año y en la que ha hecho realidad el ansiado sueño de la ACB. La plantilla, al completo Aranzana contará en esta ocasión con todos sus jugadores, que ayer se mostraron relajados durante cerca de dos horas que duró el entrenamiento, en el que no faltaron las bromas y los gestos de complicidad que han caracterizado al equipo, una de las causas a las que se ha atribuído la consecución del ascenso a la ACB. Los jugadores afrontan el partido muchas ganas después de haberse colocado por méritos propios, hace casi una semana, entre los más grandes del baloncesto nacional. Gustavo Aranzana, técnico de Baloncesto León, aseguró ayer que «el del domingo es un partido complicado por el aspecto mental del equipo después de una semana de festejos y de haber desconectado de la rutina de entrenamiento». El técnico vallisoletano espera que su equipo vuelva a concentrarse en el juego para el choque ante el Ricoh Manresa. «Todos tenemos ilusión de ganar, de acabar en casa bien y de quedar campeones de la LEB porque es un título bonito», explicó. Aranzana quiere que el equipo consiga el triunfo «para brindar a la afición, en compensación a todo el cariño que hemos recibido, queremos agradecerlo quedando campeones», esgrimió. El entrenador del equipo leonés ve muchas posibilidades de ganar el domingo ante el Manresa. «Nos consideramos el mejor equipo ahora mismo y queremos ganar y quedar campeones», recalcó.