Barnes cambia con números su papel de secundario a protagonista Los ídolos con las promesas del Colegio Leonés
NORBERTO
El pívot del Grupo Begar León Lamont Barnes ha visto cómo su rol dentro del equipo ha cambiado, pasando de sexto hombre a ser titular en el quinteto inicial gracias a su excelente estado de forma que le ha permitido lucir como el tercer máximo reboteador defensivo de la ACB con 38 capturas. «Me da igual empezar desde el banquillo o como titular, siempre que pueda ayudar al equipo a ganar y salvarnos», señala el norteamericano que, además, ha destacado en la competición dentro de la labor defensiva, donde ha conseguido ser el segundo máximo taponador con 1,48 por partido, cuatro de los cuales los logró ante el Cajasol. Precisamente frente al conjunto sevillano, Lamont Barnes cuajó su mejor partido desde que llegara a León, ya que consiguió 26 puntos de valoración tras capturar 13 rebotes, anotar 17 puntos y gracias a un 80% de acierto en tiros de dos. El jugador resta importancia a las estadísticas y se ha limitado a afirmar que es su trabajo: «es lo que tengo que hacer». Su actuación con el Begar ha mejorado desde la marcha de Thompson hace mes y medio, aunque en su momento, el jugador reconoció sentirse «triste» por la ausencia de su compañero, pero Lamont ha asumido más responsabilidad y sus números han subido en comparación con el resto de la temporada. El pívot vive su segunda etapa en el Begar después de haber permanecido dos años cuando el club estaba en LEB. De ahí pasó a la Liga búlgara y, a mitad de temporada, se marchó al Fuenlabrada con el que debutó en la ACB, sin embargo, según reconoció el jugador, «echaba un poco de menos» León y por eso volvió. Precisamente Barnes se verá las caras el próximo sábado ante su ex equipo al que intentará mostrar nuevamente su mejor versión y con ello ayudar a los leoneses a sumar un sexto triunfo con el que seguir soñando con la salvación. Por juego, entrega y ambición que no falte. Los jugadores, cuerpo técnico y directiva del Grupo Begar acudieron ayer al torneo de minibasket del Colegio Leonés. Allí comprobaron la calidad de las promesas de este deporte a las que animaron y entregaron los trofeos ganados en una competición brillante. Sundov fue uno de los jugadores más requeridos. Y es que sus 221 centímetros son a tener en cuenta.