Fútbol | Segunda División B
La Cultural arranca fuerte y sin fisuras
La gris pretemporada del equipo ha servido para corregir errores y así comandar la tabla
El portugués Paixao no tuvo su día el sábado y espera demostrar su olfato de gol en la próxima cita
La Cultural Leonesa ha firmado un arranque de temporada serio y efectivo que le ha llevado a liderar, después de varios años sin hacerlo, la tabla clasificatoria. Sin pasar por encima de sus rivales, el conjunto leonés ha logrado dos victorias en los dos partidos que ha jugado gracias a una defensa con menos fisuras que el año pasado, un centro del campo con más control y un punto de suerte. La mano de Álvaro Cervera se está empezando a notar, y de momento las cosas le están saliendo bien. El técnico está apostando por jugar con un sólo punta, utilizando para ello un esquema 4-1-4-1 con un pivote justo delante de los centrales y un centro línea de cuatro centrocampistas de toque, en aras de mantener el control de la pelota el mayor tiempo posible. La pegada de la delantera se ve un poco mermada con el nuevo sistema y esto ha quedado evidenciado, pero hasta el momento se ha solventado de una forma eficiente: manteniendo la portería a cero. Bermúdez ha salvado los pocos despistes que hasta ahora ha tenido la zaga blanca, y ésta es una de las diferencias más notorias con relación al arranque liguero de hace un año. La Cultural prácticaba buen fútbol en determinadas fases, pero cometía errores de bulto atrás que le costaban goles y puntos. El resultado, seis goles encajados en los dos primeros partidos de la 2007-2008. Lo que más cambia de este equipo al del año pasado es el centro del campo. El año pasado se apostó por jugar con una media con dos pivotes (uno mucho más ofensivo) y hombres de banda. El juego era vistoso, pero sólo cuando el balón estaba bajo los dominios de la Cultural. Cervera ha colocado a Javi Castellano por delante de los centrales para dar salida al balón y tapar huecos, y por delante de él Chema Mato es un recuperador nato. A partir de ahí, el ataque se supedita al desborde de Óscar Rico y el talento de Rubén García e Iván Mateo (éste más volcado a la derecha) en la dirección del juego. Aún falta que se recupere Goikoetxea, que Chema juegue más y que los delanteros afinen, pero afrontar estas mejoras como líder es siempre más cómodo.