Premio a los valores humanos
Koffi Amesuwo: «El fútbol es mi vida y un camino para ayudar a los niños de mi país»
«León me ha dado la oportunidad de labrarme un futuro y el proyecto de fútbol Acoge la opción de practicar un deporte que es lo que más me gusta en la vida», asegura el togolés
Koffi se considera un leonés más pero no se olvida de sus raíces y de las personas que dejó en Togo
Llegó hace siete años a León procedente de Togo. Allí sus perspectivas eran escasas, como las de casi todos sus compatriotas. Ahora, en una ciudad que le ha acogido como a uno más va labrándose un futuro que va inexorablemente unido al del fútbol, su pasión y como él reconoce, la mejor forma de integrarse. Su reto es poder ayudar a los niños togoleses y para ellos dedica una parte de sus ahorros. Esa faceta le ha valido para recibir el premio a los «Valores Humanos» de la Gala del Deporte Leonés. -¿Qué sensaciones le produce este galardón? -Aún estoy digiriéndolo. No me esperaba este premio y no sé si me lo merezco. Pero ante todo es un orgullo. Cuando me lo comunicaron la primera reacción fue la de emocionarme porque aquí, en León, me han tratado siempre de manera maravillosa y este es un signo más de una tierra solidaria que reconoce a los que de una manera u otra también recurrimos a la solidaridad en nuestras vidas. -¿Qué le llevó a dejar su país, familia y amigos, y embarcarse rumbo a España? -Allí, en Togo, trabajaba como gerente de uno de los más importantes supermercados. Pero, como muchos compatriotas, la situación era bastante complicada a nivel económico por lo que decidí labrarme un futuro mejor. En España tenía unos amigos a través de los que conseguí un visado de turista. Pero sólo tenía 25 días de validez y cuando parecía todo perdido unos amigos de León, José Antonio González y su familia, hicieron todo lo posible por regularizar mi situación. Y aquí sigo después de siete años. -En León Acoge usted ha podido practicar el fútbol, quizás su pasión y algo más. -Siempre he visto el deporte y en especial el fútbol como un cauce para la integración. Para mí el fútbol es lo que más me gusta en la vida y si en su día, cuando era jóven, hubiera tenido ayuda, quizás hoy estaría jugando en un equipo profesional. Pero en León Acoge me encuentro muy bien. -Pero usted es también un hombre solidario que no se olvida de su gente en Togo. -A pesar de que en León me han tratado de maravilla no puedo olvidarme de mis raíces. Por eso, y en la medida de mis posibilidades, trato de ayudarles y quizás hacerle las cosas un poco más llevaderas a los niños. Aunque mi sueldo de conductor no es elevado todo el dinero que puedo ahorrar lo envío a mi pueblo. Además, cada vez que viajo a Togo voy cargado de equipaciones y balones para los niños. Las maletas no dan para más pero es gratificante ver que con poco haces felices a muchos. He vivido allí y sé lo importante que es la solidaridad con los que lo necesitan. -¿A qué se dedica en España? -Mi deseo era poder vivir y para ello no he dudado en trabajar desde la construcción a repartidor hasta llegar a conductor. Soy consciente que para labrarte una oportunidad tienes que trabajar y luchar por ello. No puedes cruzarte de brazos. -¿Qué supone este premio para usted? -Que debo seguir trabajando por los que más lo necesitan. Qué lo que hago tiene valor para muchas personas y que en esta ciudad a los inmigrantes como yo se les trata como a uno más. Estoy agradecido a mucha gente, desde león Acoge hasta todos aquellos que han visto en mi un hombre convencido en la solidaridad que no se olvida de los suyos. -¿Cree que el fútbol y en general el deporte es un cauce importante para la integración? -Eso está claro. En mi caso así ha ocurrido y creo que en el de mucha gente. En este deporte, que para mí es toda una pasión y una forma de llenar mi vida de buenos recuerdos, he conocido a muchos amigos y a gente con mucho que enseñar y de la que he aprendido bastante. El fútbol es un deporte universal que no sabe de barreras culturales, raciales o de otra índole. Eso conlleva que la gente que practica este deporte y lo ama cuente con un grado muy alto de solidaridad. Un ejemplo de todo ello lo tenemos en León Acoge. A ellos le debo buena parte de mi integración en este país.