balonmano. Liga asobal
Por fin un triunfo sin agobios
El Reale Ademar arrolla en la segunda parte al Torrevieja. Ribera hace debutar al joven extremo Álvaro Cabanas (19 años) que puso al Palacio en pie con sus cuatro tantos
Ortigosa, con ocho tantos, fue ayer desde el extremo una pesadilla para la defensa del Torrevieja y
Se echaba de menos una victori a (35-24) como la que ayer firmó el Reale Ademar ante el Torrevieja. Hacia falta ya un triunfo sin agobios finales y con el rival a mucha distancia en el marcador. Le hacía falta al equipo y también a la afición que pudo disfrutar del juego sin necesidad de mirar el marcador con ojos agónicos y asistir a cada ataque del rival con el corazón en un puño. Y la guinda la puso el debut en el primer equipo de una de las perlas que más brillan en la cantera ademarista: Álvaro Cabanas, hijo del mítico Javier Cabanas. Sólo 19 años y mucho talento. Lo dejó patente en los minutos en que estuvo en pista. Cuatro goles llevaron su firma y el Palacio puesto en pie.
Fue lo más emotivo de un partido donde el Ademar tardó en doblegar a un Torrevieja que sabe jugar al balonmano. El arranque fue de una igualdad tremenda. El Torrevieja no había venido a León a cubrir el expediente. Manolo Laguna siempre sabe complicar la vida al equipo leonés y ayer no iba a ser una excepción. El 6-0 defensivo del equipo leonés era demasiado blando y los alicantinos con un ritmo tranquilo y sin cometer precipitacions, sabía buscarle los huecos.
Transcurridos los veinte primeros minutos una palabra definía perfectamente el partido: igualdad. Hubo que esperar hasta el minuto veinte para que el Ademar abriese otra brecha. Fue gracias a dos contras perfectamente acabadas por Krivoshlykov y Ortigosa, que pusieron a los de Ribera con un 14-11.
Fue el comienzo del despegue ademarista. La defensa empezó a mostrarse más compacta y la renta fue creciendo poco a poco hasta llegar a la máxima del encuentro: 17-12 a falta de cinco minutos para el final, Y eso que el Torrevieja tuvo suerte porque el Ademar falló hasta cuatro ataques consecutivos que hubiesen roto ya el encuentro. Con todo los de Ribera se fueron al descanso tres arriba: 18-15.
En la segunda mitad, el equipo, pese a los altibajos, supo mantener su renta de tres tantos e incluso incrementarla. Y ahí tuvo mucho que ver un Ortigosa magnífico ayer desde el extremo. Cuando los árbitros volvieron a encrespar al Palacio con varias decisiones incomprensibles el partido se endureció y el Ademar se encrespó también, sobre todo en defensa. El resultado fue que la puerta de Álamo se oscureció para el Torrevieja. La renta se fue a 28-21 a falta de poco más de diez minutos para el final. Con 30-22, Laguna pide un tiempo muerto para intentar suturar la sangría. Ribera aprovecha para hacer debutar a Cabanas. Y es él quien marca el siguiente ataque leonés. Y el siguiente, y el otro... Cuatro casi seguidos.El Palacio goza y disfruta.