Regresa Paulino, un trotamundos del fútbol que se siente un leonés más
Paulino vuelve a casa. León le quiere como algo suyo.
Paulino Martínez Soria (Albacete, 1973) es un trotamundos del fútbol, pero dejó huella en León. La afición todavía no le ha olvidado. Le quiso y le quiere porque se dejó el sudor, la piel y las lágrimas por un equipo, la Cultural. El delantero se siente un leonés más. Tiene vivienda en la ciudad y cuando puede no duda en desplazarse a visitar una tierra que le idolatró como futbolista y que se merece el respeto de todos los leoneses por su profesionalidad y compromiso por unos colores a los que defendió con todo su genio. Nadie puede ponerle un pero ni un tachón en su hoja de servicios. Deportista. Jamás se le vio fuera de sitio ni le confundió la noche. Ahora, otros no pueden decir lo mismo.
Se enfrenta hoy por primera vez a su Cultural, a la que todavía lleva muy dentro. Tanto, que si marca hoy un gol a su amigo Diego Calzado, a buen seguro no lo celebrará.
Un futbolista de los pies a la cabeza. Honrado y amigo de sus amigos como persona. La afición leonesa no olvida. Hoy será recibido como merece.