Grecia rechaza acudir de inmediato al FMI
La agencia de calificación Fitch sitúa la deuda griega a un paso de los llamados bonos basura
Vendedores ambulantes, a las puertas de la sede central del Banco de Grecia.
Grecia volvió a descartar recurrir de inmediato a la ayuda externa para hacer frente a su grave crisis de endeudamiento, pese a la presión de los mercados financieros y antes de que la agencia de calificación Fitch rebajara su deuda y la situara a un paso de los llamados bonos basura. La aproximación de la deuda de Grecia a los bonos de alto riesgo emitidos por una sociedad de baja solvencia (al pasar de BBB+ a BBB-) la justifica Fitch por las crecientes tasas de interés y las «incertidumbres sobre la estrategia financiera del Gobierno (griego) en el contexto de una creciente volatilidad del mercado de capitales».
Según Fitch, el fuerte aumento en las tasas de interés, junto al deterioro del crecimiento económico pronosticado, dificultará al Gobierno el logro de sus objetivos fiscales para el 2010: reducir el déficit hasta el 8,7% del Producto Interior Bruto (PIB) y garantizar que la deuda pública se sitúe en torno al 120% del PIB.
La decisión de esta agencia de calificación se produce después de la presión ejercida en los últimos días por los mercados financieros con el argumento de que desconfían de la capacidad de Grecia para solventar por sí misma los problemas de su abultado endeudamiento, por lo que apuntan, como Fitch, hacia las ayudas externas.
Pese a ello, el ministro de Finanzas de Grecia, Yorgos Papaconstantínu, afirmó que Grecia no tiene intención de hacer uso de forma inmediata de ese mecanismo, acordado por la Unión Europea en marzo y que prevé ayudas a Atenas junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Papaconstantínu dijo que desde hace días se estudia una definición del mecanismo de ayuda las condiciones con las que funcionaría.